16 de febrero 2006 - 00:00

Es clave esclarecer aparición del foco

Creer que esta desgracia ocurrida en Corrientes puede traer un alivio a la canasta familiar es una verdadera falacia.

Acá es donde sí debe actuar el Estado.
No interviniendo mercados, no fijando resoluciones como la 645/05, que tiene más modificaciones que tiempo en vigencia, no poniendo y aumentando retenciones, no quitando reintegros, no estableciendo limitaciones a las exportaciones con registros de dudoso o difícil mecanismo de gestión (ROE... nuestras fuerzas).

Consideramos que el rol del Ejecutivo debe ser frontal, tomando el toro por las astas, e investigando hasta las últimas consecuencias.

Acciones de irresponsables y/o criminales no pueden ni merecen ser sufridas por todos nosotros.

Por suerte se aprendió la lección del siniestro virus ST ( Silencio Tramposo) que nos causó la expulsión de los mejores mercados y el descrédito internacional.

El SENASA actuó con prontitud informando a los organismos internacionales del virus actuante. Evidentemente, este virus «O» no vino por obra de magia.

Sin querer ser futurólogo, hubo problemas en la vacuna, o en la vacunación o en el movimiento clandestino de animales.

Como se podrá apreciar, en todos ellos los animales no tuvieron nada que ver, sino que fue el hombre el que falló.

Por ello
es trascendental esclarecer el hecho, para que los que elegimos esta actividad podamos seguir en ella. Se deben conocer los autores y cómplices de los ilícitos. No hay lugar para arrepentimientos.

El castigo debe ser ejemplar y servir de escarmiento para posibles futuras travesuras.

• Inhibición

Al ganadero infractor hay que impedirle que pueda seguir siéndolo, no podrá tener nunca más hacienda a su nombre, no sólo en el establecimiento causante sino en otros si los tuviera, o sea, jamás podrá tener un RENSPA ni un DTA a su nombre o de sociedades en las que pueda intervenir.

Ser ganadero debe ser un compromiso y orgullo de poder abastecer al país y al mundo de la mejor carne.
¿Hasta cuándo seguiremos siendo « perdederos»?

Sabemos que la aftosa no enferma al hombre, pero sí castiga sus bolsillos y las posibilidades de crecimiento de la Argentina, por ello es vital castigar a las personas enfermas para salvaguarda de todo el país. El notorio caso de triangulación de hacienda vía Chaco, Corrientes y Formosa, sin documentación que la avale para su tenencia y traslado, también debe ser conocido en detalle por todos al igual que las penas que recaigan sobre los culpables.

Es deber de nuestra Justicia también el inhibir de por vida a transportistas, consignatarios u otros cómplices de ser hallados responsables de los ilícitos. ¡Esto es cuestión de soberanía!


La mejor carne del mundo merece gente seria e idónea a su alrededor.

Otro ítem para transparentar y hacer más eficientes en el autocontrol a las fundaciones es que las haya por departamentos. Las fundaciones únicas por provincia no son lo deseado.

Es deber indelegable del Mercosur, al ser la mayor fuente de carne vacuna del mundo, el erradicar la aftosa y actuar en bloque, donde cada país integrante debe ser veedor y contralor de su vecino.


En nuestro caso, somos el único miembro de este importante organismo comunitario internacional que no cuenta en la mesa de decisiones con un ministro de Agricultura y Ganadería, lo cual es a todas luces una grave falla que debe ser corregida en breve plazo por quienes nos gobiernan. Hasta entonces, seguiremos sentados en segunda fila.

Las vacunaciones a lo largo y a lo ancho del país se deberían hacer en forma simultánea.

El Estado argentino debe defender el criterio de regionalidad en los distintos organismos internacionales y hacer notar que hay una voluntad de terminar con esto.


Acá si hay que actuar y no debe haber retrasos, ni distracciones, ni omisiones.

Dejá tu comentario

Te puede interesar