Europa perderá cerca de 800 mil toneladas
Precios
Los estados miembros que opten, a partir de ese momento, por el almacenamiento de la carne en lugar de la destrucción, tendrían que correr totalmente a cargo de los costos.
En el pasado, la UE compró a través de la intervención comunitaria grandes cantidades de carne a los ganaderos, que permanecieron almacenadas hasta un máximo de cinco años; ese almacenamiento seguirá funcionando, pero se eliminaría durante dos años el límite de 350.000 toneladas anuales fijado en la normativa actual.
La propuesta de la Comisión, que será debatida por los ministros de Agricultura de la UE el próximo 26 de febrero prevé, sin embargo, la posibilidad de que esa carne se destine a fines no comerciales (como ayudas alimentarias) o a la exportación.
Con la intervención comunitaria, que se realiza mediante un sistema de licitaciones y a través de la cual ya han sido compradas 23.000 toneladas de carne, la Comisión Europea pretende influir en el alza sobre los precios del mercado y evitar así el recurso a la denominada «red de seguridad».
Dicha red obliga a la UE a comprar toda la carne excedentaria cuando los precios en los mercados nacionales caen por debajo de 60 por ciento del precio de intervención durante al menos dos semanas consecutivas, compra que implicaría fuertes costos para las arcas comunitarias. La Comisión también propuso ayer una serie de medidas destinadas a disminuir la oferta de vacuno en los próximos años a través, principalmente, de un recorte de los derechos de primas a la producción de bovinos de que disponen actualmente los ganaderos.
La Comisión estima que esa iniciativa supondrá un recorte en 800.000 cabezas de los derechos asignados a los estados miembros, aunque en la práctica, esa disminución no tendría un efecto real sobre la renta de los ganaderos, ya que las cuotas asignadas ahora superan en esa misma cantidad las ayudas reales solicitadas. Las fuentes reconocieron, no obstante, la imposibilidad de estimar, por el momento, el impacto que tendría aumentar el volumen de ayudas a la producción de novillas y reducir el de vacas nodrizas en la producción de la UE, ya que se desconoce de antemano el número de nodrizas que será reemplazado por novillas.
Bruselas tampoco ha podido hacer un cálculo de las repercusiones que tendrá sobre la producción la disminución de la densidad máxima en las explotaciones intensivas de bovinos machos, densidad que la Comisión propone disminuir de 2 a 1,8 unidades de ganado mayor por hectárea para poder tener acceso a las ayudas comunitarias.

