La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipó una cosecha de 11,6 millones de toneladas, la más baja de las últimas cinco campañas.
Las cifras de producción en EE.UU. reveladas por el USDA (Departamento de Agricultura de USA) en su informe de este mes confirman un escenario productivo excelente para los cultivos de verano, no obstante el tránsito de un clima extremadamente seco durante el crítico mes de julio que había puesto en jaque la posibilidad de lograr una cosecha con buenos rendimientos.
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Los stocks finales del mundo y los de EE.UU. también se ven incrementados en este informe, aunque en realidad esta circunstancia ya fue ampliamente descontada por el mercado, que aguarda ahora la evolución de las disponibilidades sudamericanas para determinar la tendencia de precios en el mediano plazo. En su balance de oferta y demanda global, el USDA redujo su proyección de la cosecha brasileña a 58,5 millones de toneladas, en línea con lo que la CONAB (Comisión Nacional de Agricultura de Brasil) afirmó pocos días atrás, cuando estimó una producción de entre 56,7 y 57,6 millones. Mejoró el clima en el estado de Mato Grosso en el curso de esta semana y las condiciones de Rio Grande do Sul y Paraná permitirán culminar la siembra y augurar un buen desarrollo inicial de los cultivos.
Esta circunstancia, asociada con las lluvias registradas en nuestro país, determinaron en parte la flojedad observada en el mercado de Chicago en esta semana. De todos modos, nada puede asegurarse hasta entrar en el período crítico de los cultivos, comprendido entre enero y marzo. La producción sudamericana, a esta altura, proyectaría un incremento de entre 8 y 12 millones de toneladas por encima de lo logrado en el ciclo anterior, mientras el USDA estima un aumento de 10,04 millones.
• Evolución
Otro factor que puede obstaculizar la evolución positiva de los precios de los productos agrícolas es la reciente suba del dólar contra las principales monedas, que encarece las importaciones de commodities, habitualmente expresadas en esta moneda.
En la última semana se registraron los valores más firmes de los últimos 26 meses del dólar contra el yen. También resultan poco alentadores para la marcha de las cotizaciones los niveles en que se encuentran los futuros de energía que, aunque han descendido bastante desde sus máximos de hace pocos meses, encarecen fletes y logística, además de frenar el crecimiento económico global. Entre otros factores negativos, se consideran las alternativas que se observen en torno a la gripe aviar, la menor demanda de porotos de soja por parte de Europa -dedicada casi exclusivamente a moler disponibilidades propias de canola para la elaboración de biodiésel- y la amenaza de mayor siembra de oleaginosas en la próxima temporada, como resultado de los bajos precios en los que actualmente cotizan los granos forrajeros.
Aunque el USDA haya incrementado su estimación de trigo para nuestro país en su último reporte, esta posibilidad languidece con el correr de los días. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipó una cosecha de 11,6 millones de toneladas, la más baja de las últimas cinco campañas. La caída en el área de siembra, la sequía y las heladas tardías provocaron una caída productiva del orden de los 4 millones de toneladas, y el saldo exportable previsto inicialmente declinó en otros 4,5 millones. La Argentina logró conquistar algunas plazas de exportación, tradicionalmente atendidas por los EE.UU., pero su continuidad se ve amenazada por el escaso volumen que se logrará en este ciclo.
Durante la campaña 2003/ 04, nuestro país vendió 420 mil toneladas a Egipto, y en el ciclo 2004/05 estas ventas alcanzaron 1,2 millón. Sudáfrica fue otro objetivo de colocación de trigo argentino, pasando de 320 mil toneladas a 520 mil, a expensas de menores ventas de EE.UU. Las necesidades de importación de Brasil, nuestro principal cliente, excederán en el ciclo 2005/06 5,5 millones de toneladas, mientras con un probable saldo exportable argentino inferior a 7 millones resultará prácticamente imposible atender con fluidez a todos los compradores, y esta desventaja terminará siendo aprovechada por EE.UU.
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