El desarrollo de las noticias relacionadas con la aftosa sigue teniendo plena vigencia. En Estados Unidos se continúa testeando permanentemente lotes de animales sospechosos de portar el virus, sin que ningún estudio haya resultado positivo hasta el momento. De todos modos, la actitud general no es tanto «si el virus ha sido descubierto» sino «cuándo va a ser encontrado». Por esto, no hay que descartar que el mercado siga con nerviosismo cualquier noticia de este tipo. Respecto del mal de la «vaca loca» se siguen tomando prevenciones cada día más rigurosas, tanto en Europa como en Estados Unidos, por ello es prácticamente imposible que la Unión Europea no prorrogue la prohibición de usar harinas animales en las raciones una vez finalizado junio. En el país del Norte siguen habiendo decisiones voluntarias de suprimir animales alimentados con harinas de carne y hueso animal. Desde 1997 que este país prohibió la utilización de estas harinas para alimentar vacunos y ovejas, pero subsiste la autorización para ser utilizadas en raciones para cerdos, aves y animales domésticos. Algunos locales de «fast food» en Estados Unidos se encuentran analizando la posibilidad de exigir un certificado para los pollos en el que se conste que no han sido alimentados con harinas animales, algo ya resuelto por McDonald's para sus compras de carne vacuna. Toda reducción voluntaria por parte de los criadores de pollos o cerdos, o productores de alimentos balanceados al uso de harinas de carne y hueso resulta constructiva para las harinas proteicas de origen vegetal.
Cultivos
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Con el avance de la primavera en Estados Unidos, el mercado comienza a concentrarse cada día más en lo que resultará la próxima siembra de maíz y soja. Para maíz, ya anticipó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, según sus siglas en inglés) una caída de 4% del área respecto del año anterior, siendo entonces ésta la siembra más baja desde el año 1995. El clima para sembrar maíz en Estados Unidos durante la campaña 2000/'01 resultó ideal; fue un invierno y una primavera muy benignos que permitieron una temprana implantación de estos cultivos, lo que resulta totalmente diferente del esquema climático de esta temporada, fría y húmeda. Normal-mente, en el país del Norte no se llega a sembrar la mitad del maíz sino hasta la primera se-mana de mayo, las demoras a partir de allí generalmente preocupan al mercado. Las actuales tardanzas por exceso de humedad otorgan algún soporte al mercado pero no resultan preocupantes.
Con la moderna tecnología con la que cuentan los «farmers» no resulta descabellado implantar 35% a 50% del área total en una semana, de mediar buenas condiciones climáticas. El USDA confirmaba el lunes que ya se había implantado 2% del área correspondiente a maíz, contra 4% del año anterior y 3% del promedio histórico. Además, ya se implantó 11% del área correspondiente a sorgo, 7% del área correspondiente a algodón, 3% del área correspondiente a trigo de primavera, 6% del área de cebada y 3% del área de avena. Cerca de 43% de los cultivos ya implantados con trigo de invierno se encuentran buenos a excelentes, contra 44% de la semana anterior y 61% del año anterior. Para soja, el USDA estima un crecimiento del área de 3%, lo que resultará entonces ser la siembra más alta de todos los tiempos en ese país. Si persistiesen demoras en las siembras de maíz y algodón más allá de lo aconsejable para obtener razonables rendimientos es posible que las acres no cultivadas con estos productos engrosen el área a dedicar con soja.
Presión
Las cosechas de soja sudamericanas ya se comienzan a volcar al mercado internacional, presionando las ventas de EE.UU., aunque algunos inconvenientes en puertos brasileños demoran un cambio drástico de origen. La flojedad del real estimula las ventas de soja de los productores brasileños. Los precios de harina de soja en Chicago siguen un curso inusual, en el cual los meses más cercanos siguen más firmes que los lejanos, como si éste fuese un año de baja producción, con precios crecientes. Desde diciembre que hubo un cambio de tendencia en la plaza y pasamos de transitar de un mercado alcista a otro bajista, pero los precios de Chicago siguen invertidos, gracias a las compras «de la mano a la boca» de los importadores, que enfatizan las compras cercanas.
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