20 de diciembre 2000 - 00:00

Faltan políticas para miel, vinos y ganado

Continuando con el balance de fin año de las diferentes actividades que conforman el sector agropecuario, hoy exponen su situación los consignatarios de hacienda, los vitivinicultores y los apicultores.

ANDRES MENDIZABAL

Consignatario de hacienda A través de los años, los consignatarios demostraron ser confiables, seguros y por eso los productores se vuelcan a ellos. En ganadería, lamentablemente la actividad se apoyó en una sola pata que fue el consumo. Entre los problemas que tuvo el sector este año podemos mencionar la aparición de la serología positiva que provocó la pérdida de los mercados como Canadá, Estados Unidos y Europa; la valorización del dólar en el m u n d o ; la disminución del consumo de carne por los problemas sanitarios y la falta de una política agresiva para la exportación. Por otro lado, es negativo para el sector que haya transcurrido otro año sin que se concrete la creación del Instituto de Promoción de Carnes. Un país netamente agroganadero como la Argentina y con una producción de carnes como la nuestra no puede depender única y exclusivamente del consumo. Debemos generar divisas, hoy contamos un blindaje, pero lo tenemos que devolver y para eso necesitamos que los envíos al exterior aumenten. Estamos en los niveles más bajos de exportaciones de carne de la historia, que rondan las 300.000 toneladas. El sector necesita una política ganadera que oriente al productor. El próximo año se va a caracterizar por la demanda de trigo y seguramente aumentará el consumo de soja en detrimento de las harinas animales.

EDUARDO GARAT

Presidente de la Asociación Vitivinícola Argentina
El mercado interno está inmerso en la crisis del país lo que complica bastante la venta de los productos, con una competencia de precios muy importante. Respecto del mercado exterior pienso que va a ser un año relativamente bueno, porque se siguió invirtiendo y tratando de promover los vinos argentinos por todo el mundo a través de ferias y exposiciones, entre otros. Igualmente hay que seguir trabajando fuerte, lamentablemente no contamos -como otros países-con un apoyo más importante por parte del gobierno. Si bien es cierto que a través de Fundación Export.Ar y Pro-Mendoza se hicieron algunas cosas, pero mucho menos que en años anteriores, pero tenemos esperanzas que el próximo año nos sigan apoyando. Nosotros formamos la Comisión Nacional de Promoción de Vinos Finos y en este momento cuenta con la participación de más de 50 bodegas, que es prácticamente todo el sector exportador. En este sentido una de las grandes virtudes que tiene la vitivinicultura es que trabajó en conjunto para salir.

ENRIQUE FEY

Miembro de la Sociedad Argentina de Apicultores (zona Noroeste)


Por ahora la temporada se está presentando bastante bien. La cosecha comienza después de la primera semana de enero y tuvimos una buena floración que benefició a la producción. Este año los precios estuvieron muy deprimidos y las exportaciones se presentaron bastante complicadas por la diferencia entre el euro y el dólar. Ahora estamos peleando por un precio mayor, pero hay precios fijados a nivel internacional que no podemos superar. Tenemos una denuncia de dumping, que no es cierta, que inició Estados Unidos y además critican que tenemos un reintegro de 5 por ciento, un viejo problema nuestro, ya que el Estado no nos pagó. También tuvimos problemas de sanidad, entonces restringimos colmenas, causando una reducción en la producción.