Finalizaría cosecha de soja con récord
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La cosecha de soja concluyó en la mayor parte de la región productora de la Argentina,
aunque todavía restan lotes en el sur de Buenos Aires.
La producción del sur y sudoeste de Córdoba, norte de La Pampa y del oeste de Buenos Aires registró un alza de casi 18%; en tanto, el incremento del área y mayores productividades en el sudoeste de Buenos Aires (principalmente en las zonas serranas) determinaron un aumento de 27,6%, mientras la del sudeste bonaerense creció 8,8% «a pesar de las dificultades climáticas que perjudicaron parte de los plantíos».
En el caso del maíz se cosechó 94% de la superficie apta, con una producción de 21,2 millones de toneladas y un rendimiento promedio de 81 quintales por hectárea, señaló el estudio.
De concretarse, la producción total de 22,5 millones de toneladas prevista sería 23,6% mayor que la obtenida en la zafra anterior y 4% superior a la marca histórica registrada en la campaña agrícola 2004/05.
Los 80 quintales por hectárea de rinde final promedio esperados superarían asimismo en 16,1 al rendimiento promedio del quinquenio último y también constituirían un récord histórico, recordó la Bolsa de Cereales.
Para la entidad, los muy buenos rendimientos logrados se debieron no sólo al buen clima que acompañó el desarrollo del cultivo, en especial en etapas claves en la definición de los rindes, sino también a la utilización de semillas de elevado potencial productivo y la aplicación de un alto paquete tecnológico (fertilizaciones y herbicidas).
En todo el país restan sólo unas 170 mil hectáreas sin consechar de los 2,85 millones de hectáreas destinados a la producción de grano comercial en zafra actual, 450.000 hectáreas más (18,8%) que los 2,4 millones sembrados durante el período 2005/2006.
En tanto, en la última semana la intensificación de las labores en el sudeste de Buenos Aires y el avance sostenido sobre la franja central del país permitieron acelerar la siembra de trigo, que alcanzó 55,3% de los 5,4 millones de hectáreas proyectadas.
Sin embargo, advirtió el trabajo, los inconvenientes en el abastecimiento de insumos clave, como gasoil y urea, y la falta de humedad superficial en el nordeste argentino (este de Santiago del Estero, Chaco y noroeste de Santa Fe) recortaron los planes de siembra.
Esta rebaja en la intención del NEA sería balanceada por aumentos en los planes de la franja central o «zona núcleo», que incrementarían las expectativas de la producción total del país, limitadas -no obstante- por la restricción nutricional derivada de una menor fertilización por la escasez y el aumento del precio de la urea.
La transferencia de lotes en el NEA inicialmente proyectados para la siembra de trigo al cultivo de girasol, que goza de mejor rentabilidad se compensa por la «recuperación» del cereal en la zona núcleo por la favorable evolución de los factores «humedad y rentabilidad» y el interés que genera la posibilidad de la rotación trigo/soja de segunda.
Esta tendencia positiva en los planes de siembra también se verifica en otros sectores centro-líderes, como el este cordobés, sudoeste entrerriano y norte bonaerense, que permitieron reducir sustancialmente la retracción proyectada a comienzos de mayo, de 9% a 15%, a la actual caída no mayor que 3%, concluyó el informe.


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