Financian la producción ovina
Los productores contarán con un plazo de cinco años para devolver el crédito al banco. Es decir, entregarán las ovejas sin ningún tipo de interés.
«Los stocks disminuyeron drásticamente. Tenemos una cuota con la Unión Europea de 20.000 toneladas de carne ovina y sólo cubrimos cinco por ciento. Es más, importamos más de los que exportamos», señaló Pablo Borrelli, asesor de la secretaría y especialista en temas ovinos.
«El banco establece de entrada una política ovina, a largo plazo, para el desarrollo sustentable de la actividad», sostuvo Etchebehere.
En el mismo tono, Borrelli destacó que no quieren «dar ni paliativos ni anestésicos. Queremos tomar medidas que atiendan las causas de la enfermedad y no las consecuencias».
Asimismo se crearán grupos de trabajo sobre calidad, comercialización, mejoramiento genético, financiamiento, tecnología y organización en el marco del programa ovino. A su vez, con miras a mejorar la competitividad de las carnes ovinas respectos de las bovinas en el mercado interno, la carte-ra agraria elevó al Ministerio de Economía un proyecto de ley para reducir la alícuota del IVA de las carnes ovinas a 10,5 por ciento.
Respecto del banco, Borrelli indicó que «se trata de un novedoso mecanismo que tiene carácter de permanente».
«Sabemos que la demanda es alta porque abarca a productores de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, todas declaradas en emergencia, unas por sequías y otras por nevadas», aclaró el asesor, quien agregó que «no hay una cantidad de ovejas disponibles para cubrir tal demanda».
Para la entrega de las ovejas se priorizará a los productores que hayan sufrido las mayores pérdidas.
Borrelli indicó que «pese a que no hay datos oficiales, algunos productores perdieron entre 70 y 80 por ciento de sus rodeos».
La Unidad Técnica de Proyecto (UTP) de cada provincia, un comité conformado por los gobiernos provinciales, los representantes de la producción y por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), administrará la entrega de ovejas y seleccionará a los productores más necesitados.
«Un segundo criterio será priorizar los emprendimientos asociativos y se seleccionará también en función de la viabilidad de cada uno de los proyectos, es decir, primará el interés por aquellos que logren la sustentabilidad los más rápido posible», detalló el técnico.
Borrelli recordó que «la ganadería ovina se encuentra en un dramático retroceso por el que la Argentina es tomadora de precios, hay problemas de calidad, se vende con poco valor agregado y por debajo de los precios australianos».

