23 de enero 2002 - 00:00

Fuerte polémica por trabas al ingreso de productos importados

Se están viviendo momentos de incertidumbre y confusión en el ámbito de las empresas importadoras de insumos agropecuarios, ante las exigencias de las empresas marítimas, que emiten sus facturas en dólares y reclaman que el pago de las mismas sea realizado en dicha moneda.

En las últimas jornadas, las empresas marítimas están facturando a los importadores los gastos que se originan en la Argentina en dólares estadounidenses, reclamando que el pago se realice en billetes de dicha moneda.

Al final de cada factura se lee la siguiente leyenda: «Agradeceremos la cancelación de los montos mencionados en dólares billete a la brevedad posible».

Lógicamente, no entrarían en la discusión los fletes internacionales de los barcos, ya que fueron pactados en dólares y por lo general se abonan en el extranjero al cargar la mercadería. La discusión está planteada porque las facturas son sobre gastos que se originan y se pagan en nuestro país.

En las facturas se pueden ver ítem como IVA, gastos de terminal (THC), peajes, limpieza de contenedor, CATECH, estadías, demoras de conteiners y otros. Todos éstos son gastos que se están abonando en la Argentina en pesos y las compañías exigen que se les abonen en dólares billete en efectivo.

Despachos

Cabe aclarar que si no se pagan estas facturas, no se pueden realizar los despachos y retirar la mercadería que se encuentra en el puerto. Ni pensar en ofrecer pagar a las marítimas en patacones o LECOP, ambos bonos que teóricamente tendrían que ser aceptados por todos. Muchas empresas vendedoras de insumos tienen en su poder este tipo de moneda, porque ha sido la única posibilidad que han encontrado para poder cobrar sus acreencias con clientes del interior del país.

En la discusión sobre la facturación y los pagos de los gastos en puerto, las marítimas dicen que tienen contratos con las terminales que están pactados en dólares. Pero, por lo visto, hacen caso omiso a las directivas del Artículo 11 de la Ley de Emergencia Económica, donde está bien explicitado que por 180 días todos los contratos en dólares serán pesificados uno a uno.

En tanto, en medio de todo este descontrol, donde cada uno intenta hacer lo que más le conviene, algunas empresas navieras proponen que se les abone la factura expresada en dólares haciendo el cambio a pesos a una cotización de $ 1,40 pero aceptando solamente cheques certificados por la institución bancaria del emisor. Esto, además de generar un perjuicio por el aumento de los costos (40% más ), genera mayores gastos ya que certificar un cheque cuesta de 25 a 45 pesos, dependiendo del banco en cuestión.
Lamentablemente todas estas idas y vueltas, cambios en la facturación y en los pagos, generando injustos aumentos de los costos operativos de las importaciones, a los únicos que termina perjudicando frontalmente es a los productores agropecuarios. Porque, de no solucionarse rápidamente estos inconvenientes, se encontrarán con aumentos innecesarios de los costos de los productos importados, fuera de los ocasionados por la devaluación. Costos excesivamente aumentados por el aprovechamiento de las circunstancias que hacen algunos pícaros que dicen ejecutar las órdenes que les imponen sus jefes desde las casas matrices en el extranjero.

Además, se corre el riesgo de que todos estos atrasos en los despachos de la mercadería que se encuentra en los puertos hagan desabastecer el campo de productos que son de necesidad imperiosa en esta época del año. Es importante aclarar que
la gran mayoría de los insumos que utiliza el sector agropecuario son de origen extranjero, ya sea los productos activos para elaboración final como los productos terminados. Se espera que en los próximos días prime la cordura y se solucionen estos diferendos económicos, aplicando el sentido común, que en la Argentina actual es el menos común de los sentidos.

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