2 de febrero 2002 - 00:00

Granos: preocupa falta de solución para el IVA

La actividad del mercado local sigue siendo muy magra, con muy poco entusiasmo en realizar ventas por parte de los productores -que no se atreven a tomar decisiones comerciales antes de tener definido el próximo programa económico-y también por parte de los exportadores que ven frustrada la posibilidad de solucionar con rapidez los inconvenientes que suscita el pago del IVA. Realmente resulta ser éste uno de los peores años en términos de actividad comercial que se recuerden en mucho tiempo; la cosecha de trigo prácticamente no se ha hecho sentir, ni en su estacionalidad ni en el movimiento comercial que habitualmente se genera entre la segunda mitad de diciembre y enero que ya promedia. Obviamente, la actividad en granos gruesos en lo que atañe a ventas de mercadería de la próxima campaña sigue siendo inexistente.

Sigue tomando cuerpo la idea de que al mercado de soja le resultará difícil generar entusiasmo alcista con las recientes lluvias en Sudamérica y la idea que la cosecha de esta región avanza sin mayores complicaciones. Febrero general-mente marca un punto de inflexión en esta plaza, a partir del momento en que se van asegurando las cosechas de la Argentina y Brasil. Generalmente, marzo tiende a ser mejor, cuando se asimila el volumen productivo de Sudamérica y comienza la discusión de lo que será la próxima campaña de los EE.UU. En este sentido, el próximo informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) resultará relevante. En él se consignarán las intenciones de siembra de soja y maíz a efectuar en los EE.UU. durante la próxima campaña.

· Demanda

El dato más constructivo para la plaza del mercado de soja es la excelente base de demanda mundial, que absorbe muy bien las noticias de buenas producciones en ambos hemisferios y la posibilidad concreta de un próximo nuevo récord productivo en Sudamérica. El elemento negativo es la avanzada proteccionista de muchos países como China, el importador mundial más importante de soja, que cuestiona los materiales transgénicos, cuyo avance y extensión resultan a esta altura prácticamente inevitables.

El USDA estima que la producción sojera de esta región alcanzará los 75,75 millones de toneladas; 5,4 millones más que en la campaña anterior. La estimación para nuestro país es de 28,75 millones, algo conserva-dora y prudente; en tanto la de Brasil se proyecta en 42,5 millones de toneladas, tal vez ligeramente optimista a esta altura, a la luz del exceso de precipitaciones que el país sufrió en el Norte y el déficit hídrico de los estados del Sur desde principios de diciembre del año anterior. Mato Grosso seguirá siendo el principal estado productor, 25% del total nacional, seguido por Paraná con 23% y RGDS con 17%. En total, Brasil implantó esta temporada 15,45 millones de hectáreas, que con un rendimiento nacional promedio de 2.679 kilos por hectárea le permitirían obtener 41,4 millones de toneladas. Safras informaba la semana pasada que, debido a la falta de lluvias, el estado de RGDS podría perder 15% de su potencial productivo, o algo más de un millón de toneladas. La cosecha ya comenzó en Mato Grosso y Goias, aunque esta producción no arribará al puerto de Paraguaná hasta mediados de febrero. Ya se recolectó 1% del total a cosechar.

La flojedad que se observó en el mercado de harina de soja desde junio y hasta enero reflejó el resultado de la buena campaña norteamericana de soja y la extensión de área a dedicar con este cultivo en toda Sudamérica. La campaña anterior, este mercado se convirtió en la «vedette» de todo el complejo ante la prohibición de la UE de importar harinas de hueso y carne al continente. Oil World estimó las exportaciones de harina de soja de los cinco principales vendedores del mundo a Europa, alcanzó los 18,5 millones de toneladas, por encima de los 15,9 mill/toneladas del año 2000. Además, cabe tener en cuenta la apreciable caída en la producción y exportación de harinas de pescado por parte de Perú y Chile, los principales exportadores del mundo. Hay que tener en cuenta, además, que un déficit de 500 mil toneladas de harina de pescado requieren ser suplidos con 710 mil toneladas de harina de soja. Siendo China el principal importador de harina de pescado en el mundo, la escasa disponibilidad determinará seguramente un mayor uso de harinas vegetales.

En trigo, el mercado observa con alguna preocupación que las posiciones de Chicago languidecen por debajo de los u$s 3 por bushel.
En alguna medida, el impacto de la noticia que tuvo el parcial reingreso de la Argentina a los canales de comercialización mundiales tuvo algo que ver. Sin embargo, no se justifican bajas adicionales teniendo en cuanta el estado actual del trigo de invierno que se encuentra hibernando y con un desarrollo que hasta ahora no ha sido óptimo.

El invierno de los EE.UU. está resultando ser particular-mente benigno, con escasa cobertura de nieve. Si desapareciese la capa protectora de nieve de los cultivos de trigo de invierno y sobreviniesen temperaturas bajas, éstos serían susceptibles del conocido «winterkill».

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