31 de enero 2001 - 00:00

La Argentina ajusta los controles contra la BSE

El gobierno argentino anunció ayer modificaciones en normas vigentes sobre importación de alimentos de origen animal, y estableció categorías de riesgo medio, alto y bajo en el marco de los controles sanitarios para evitar el ingreso de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE) o mal de la «vaca loca».

Una resolución del Instituto Nacional de Alimentos (INAL) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) precisó que las medidas, que rigen desde el martes, se fundamentan en la reiterada aparición de casos de BSE en el mundo, especialmente en Europa. En consecuencia, señaló una información oficial, el gobierno determinó «cambios en el enfoque epidemiológico de riesgo que deberá adoptarse» respecto de la enfermedad.

Asimismo, la información señaló que se establecieron tres características de riesgo para esos productos.

En la categoría de «alto» se incluyeron los alimentos dietéticos que contengan cerebro, hígado, médula ósea, intestinos y glándulas, entre otros elementos.

La de «medio» comprende carnes envasadas, conservas a base de ganado vacuno y chacinados, mientras que la de «riesgo bajo o no demostrado» incluye las grasas alimenticias, gelatina y alimentos lácteos o subproductos.

Pese a que no existe BSE en los rodeos argentinos, se precisó que aunque algunos países todavía no presentaron información sobre presencia de casos comprobados de la enfermedad, «existen riesgos potenciales» a raíz de que algunas naciones se intercambian animales con otras donde se ha detectado la enfermedad.

Se aclaró, igualmente, la documentación elaborada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) tanto como por la FAO y la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) puntualiza que «en la leche y derivados no se han encontrado evidencias de transmisión de la enfermedad».

Desde hace varias semanas, la Argentina prohibió tempo-ralmente el ingreso de alimentos derivados del ganado bovino desde países europeos. Además, reforzó los controles fronterizos con países vecinos.

Riesgos

Mientras, la Unión Europea (UE) evalúa los riesgos de la existencia del mal de la «vaca loca» en unos 30 países extra-comunitarios, entre ellos Brasil, Colombia, El Salvador y Nicaragua, según informó la comisión científica.

Este comité presentará a fines de marzo la evaluación de los riesgos de la enfermedad de la «vaca loca» en terceros países, que serán clasificados en cuatro categorías: riesgo poco probable, poco probable pero no excluido, poco probable pero no confirmado o país de riesgo con varios casos de Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE).

El comité científico director de la UE ya examinó a la
Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, naciones que han sido catalogadas como «de riesgo poco probable».
Junto con estos cuatro países fueron clasificados en la misma categoría
Australia, Nueva Zelanda y Noruega, mientras que Canadá y Estados Unidos están en la segunda y Suiza en la tercera. El comité podría dar los resultados de los países latinoamericanos que se están estudiando en su próxima reunión, la semana que viene, o a fines de marzo.

Después de este estudio, la comisión «decidirá antes del 1 de abril de 2001 el status de los países terceros en relación con las importaciones de carne y derivados a la UE».

El 1 de abril entrará en vigor la medida por la que los países extracomunitarios deberán exportar a la UE animales a los que hayan extraído los materiales de riesgo prohibidos en la UE. Pero esta medida podría cambiar tras la clasificación del riesgo, ya que los de menor envergadura podrían verse exentos de ella, mientras que la comisión podría endurecer las medidas a las importaciones de los países evaluados con más riesgo.

En tanto, ayer se desarrolló una reunión entre representantes de los países centroamericanos, Panamá y México para determinar las medidas que se tomarán para prevenir la propagación del mal de las «vacas locas» en la región
. Los directores de salud animal de los ministerios agropecuarios de los países del área miembros del Organismo Internacional Regional de Salud Agropecuaria (OIRSA) decidirán la importación de qué productos y derivados bovinos de naciones europeas que han declarado que poseen la enfermedad se prohibirá.

Durante la reunión participaban ayer Belice, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, El Salvador y Panamá.