17 de febrero 2003 - 00:00

La inminente guerra ya afectó los precios

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reveló su último balance de oferta doméstico y global en su informe del martes pasado y esto fue, sin duda, lo más destacado de la semana. Si algo resultó contundente en este informe mensual fue el sostenido y progresivo incremento en el consumo mundial de poroto de soja, que permitió al organismo estadounidense elevar sus ya ambiciosas proyecciones de exportación en 1%. El uso total proyectado de soja alcanzaría entonces los 75,5 mill./t, también 1% por encima de lo proyectado durante enero. Como consecuencia de este incremento, los stocks finales declinan más de 13% con respecto a lo informado el mes anterior. La sorpresa negativa para la soja vino de la mano de Sudamérica.

El USDA proyecta una campaña brasileña de nada menos que 51 millones de toneladas, dos millones más que lo ponderado el mes anterior y 7,5 mill./t más que el año anterior. El USDA mantuvo sin cambios su proyección para la Argentina, cuando muchos especulaban con un ligero incremento, manteniendo su cifra en 33,5 millones de toneladas. En maíz, los stocks finales de los EE.UU. crecen 0,5% con respecto a enero, como consecuencia de menores exportaciones que no llegaron a compensar el mayor uso doméstico proyectado.

En el mundo, los stocks finales de maíz crecieron 1,7%, a 106,6 millones de toneladas, lo cual resulta ligeramente negativo. La Argentina crece productivamente en un millón de toneladas en este informe y la nueva proyección del USDA es de 14,5 mill./t. En trigo también se evidenció un aumento en los stocks finales de los EE.UU., que crecen 6,5%, para ubicarse en 12,1 mill./t, como consecuencia de un menor uso local proyectado y menores exportaciones. En el balance mundial triguero no hubo cambios sustantivos, y para la Argentina, el USDA estima una campaña 500 mil toneladas menor que la ponderada en enero, situando la nueva proyección en 12,5 millones. Esta cifra continúa siendo optimista comparándola con lo que el mercado estima hoy.

Algunas versiones señalan que China endurecería su política de importaciones de soja proveniente de otros orígenes con el objeto de sostener el nivel doméstico de precios de este producto. Por otra parte, este país continúa con su política de ventas agresivas de maíz en el mercado asiático, que impide que los EE.UU. puedan ser competitivos en este renglón. De todos modos, se descarta que esta actividad pueda prolongarse por mucho tiempo más, por razones logísticas.

•Perspectivas

El «outlook» agrícola del USDA se realizará este año entre el 20 y el 21 de este mes. Tradicionalmente, este encuentro marca el inicio de las perspectivas agrícolas de los EE.UU. para esta campaña y en él se dan las primeras proyecciones no oficiales de producción en ese país. El informe cobra importancia en esta oportunidad y permitirá observar el comportamiento de los productores estadounidenses frente a sus intenciones de siembra. En este sentido, el mercado ya anticipa un nuevo incremento en el área para sembrar con maíz en detrimento de la superficie por cubrir con soja. Es posible, inclusive, que la siembra de maíz de este ciclo sea la más alta de la historia de los EE.UU., excediendo inclusive la de la campaña 1998/'99, cuando los «farmers» de ese país implantaron 32,5 millones de hectáreas.

Las amenazas de nuevos atentados terroristas desplomaron las cotizaciones de los futuros de carne en Chicago, que operaron en el límite de baja en la sesión del día miércoles por esta circunstancia.
Se teme una caída en los consumos de productos de alta calidad, usualmente ofrecidos en restoranes, ante el retraimiento del público consumidor. Esto deberá ser también tomado como un elemento negativo para todo el mercado de granos forrajeros. La inminente guerra con Irak, con las consecuencias que ello atraería aparejadas para el mercado de fletes y seguros mundiales, se tradujo en algunos tramos de flojedad en los mercados de trigo, maíz y soja en el segundo tramo de la semana pasada.

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