25 de mayo 2005 - 00:00

Las protestas en el SENASA colapsan mercado de carne

La cadena de ganados y carnes se ve afectada por este paro en el organismo sanitario,indican los productores.
La cadena de ganados y carnes se ve afectada por este paro en el organismo sanitario, indican los productores.
El campo escucha azorado cómo algunos funcionarios esbozan eventuales aumentos de retenciones y/o fijación de precios máximos a nuestra carne vacuna, más con fines electoralistas que reales. Intentar mecanismos siniestros y perversos como éstos se vuelca indefectiblemente en contra del consumidor.

Provocan desabastecimiento, mercado negro, menor producción y, lo que es peor, aumento al bolsillo de quien se dice defender, perdón, engañar.

Vemos atónitos y perplejos que no se le da la importancia que requiere a nuestro servicio de control y fiscalización de nuestra producción agroalimentaria.

•Desmembramiento

Esto está llevando al desmembramiento del SENASA, acarreando con sus paros verdaderos colapsos a los que formamos parte del mercado de ganados y carnes. Ingresos ridículos a los mercados concentradores de Liniers y de Rosario por citar algunos sitios de comercialización vacuna, traen aparejados precios para arriba o hacia abajo que contradicen la realidad. Puesto que a la secuencia de paros se abarrotan de hacienda cuando se puede cargar y cuando no se pena en todos los sectores por su escasez.

Estos impedimentos dificultan al productor movilizar su hacienda a mercados, frigoríficos y/o llevarla con destino a engorde o invernada a otros sitios.
A los frigoríficos no los deja trabajar libremente al no tener inspección sanitaria, y a sus trabajadores les achica el salario, pues merma su tarea que es remunerada sobre la base del rendimiento.

Estas anomalías sí debiera nuestro gobierno atender y resolver en forma definitiva. Los parches atrasan la solución y acrecientan el desconcierto. Si el SENASA es un organismo que audita por más de 16.000 millones de dólares, su presupuesto debe ser acorde con su responsabilidad. Actualmente, no llega a 1% de la cifra antes citada. Téngase en cuenta que SENASA cobra tasas, y éstas van a rentas generales, y de allí se distribuyen, evidentemente de mala manera y a destiempo. Es necesario aumentarle el presupuesto al SENASA, pero no a través de aumentos de tasas sino por aportes del Tesoro, para que pueda cumplir adecuadamente su función en tiempo y forma.

Si queremos tener un organismo de control y aseguramiento de calidad, hay que dotarlo de recursos y jerarquizarlo. En él debe haber gente idónea competente, capaz, por concurso y no por amiguismos.


Veamos lo que ocurre con nuestro vecino Uruguay que con 12.000.000 de cabezas exporta 400.000 TT, de carne vacuna/año, con destino a países a los que no tenemos acceso como EE.UU., pero para ello fue creíble, y para lograrlo reforzó y dotó convenientemente sus servicios sanitarios.

Brasil, que hace diez años exportaba menos que nosotros, hoy es potencia mundial, y el primer exportador de carne vacuna. Nosotros debemos imitarlos urgentemente y ser los adalides del circuito de países libres de aftosa con vacunación, «sin actividad viral». Para imponer esto, debemos tener un SENASA a pleno y no a media máquina.

Para terminar de cumplir la controvertida Hilton, que es hora de que se desjudicialice y se legisle a tono, se requiere un
SENASA actuando en plenitud. Una demora aquí sería fatal y con consecuencias seguramente impredecibles.

•Cuestión de Estado

Repárese que se está hablando de volver a EE.UU., nos preguntamos cómo lo haremos con nuestro organismo endeble.

Es cuestión de Estado solucionar esto, jerarquizar nuestro servicio sanitario y dotarlo de todo lo necesario para cumplir su cometido, no se puede esperar, y debería terminarse definitivamente con el doble estándar sanitario, debe tenerse uno solo, Premium. Hacerlo posibilitará ser creíbles, confiables, aumentar la producción y acceso a más y mejores mercados.

No hacerlo nos condenará al ostracismo y podrá ser fuente de ese virus tan siniestro (ST - silencio tramposo), que nos condenó a perder los mejores mercados y la credibilidad mundial.

Dejá tu comentario