21 de mayo 2008 - 00:00

Los recibidores de granos declararon estado de alerta

La Unión Recibidores de Granos de la República Argentina (URGARA) declaró ayer el «estado de alerta y movilización» y calificó de «intransigente» la actitud de las cámaras empresarias de las ramas de exportación y puertos privados, con las que negocia desde febrero salarios y condiciones de trabajo sin resultados.

«Estamos en la puerta de un conflicto nacional de toda la cadena de comercialización granaria producto de la voracidad de grandes grupos multinacionales, que hoy producen, acopian y exportan por sus puertos propios, a los que no les interesa un marco de actividad transparente y, menos, mejorar el poder adquisitivo de los que controlamos a toda la actividad», indicó su secretario general, Alfredo Palacio, en un comunicado de prensa.

El gremio informó que considera que las cámaras del sector pueden otorgar recomposiciones superiores a la pauta fijada de 19,5%. «Hoy, un salario promedio mensual de un recibidor representa tres toneladas de trigo o dos de soja, cuando en la convertibilidad se necesitaban entre ocho y diez toneladas. Pedimos un salario básico acorde con la realidad del sector», agregó el dirigente.

URGARA apuntó a las multinacionales Glencore, Moreno, Cargill, Bunge, Nidera, Dreyfus, entre otras, por concentrar monopólicamente las ramas de la actividad. «El paro agropecuario de las entidades del campo desnudó también la concentración que existe en la cadena. Por eso nuestros reclamos trascienden también las cuestiones salariales y plantea la necesidad de nuevas normas de control a las ahora existentes. Hoy la Argentina debería nacionalizar el comercio exterior y recrear una nueva junta nacional de granos», destacó el secretario.

Palacio reclamó también restablecer los controles en toda la cadena comercial, con intervención de los recibidores de granos con título habilitante, situación que hoy no existe. «Hoy el SENASA y la ONCCA cumplen funciones de recaudación en desmedro del control que deben ejercer», afirmó Palacio.

URGARA agrupa a más de 4.000 trabajadores que intervienen en la cadena de comercialización granaria, verificando y determinando la calidad del grano, los cereales y los subproductos.

«Hoy existen más de 3.000 plantas de acopio, lo que hace difícil la tarea de verificación de condiciones de higiene y seguridad por parte de la autoridad competente, por la cual URGARA recibe innumerables denuncias de trabajadores por las condiciones deplorables en las que realizan su trabajo», afirmó el comunicado.

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