30 de noviembre 2005 - 00:00

Maquinaria: crece mercado regional en Brasil

Brasil se ha convertido en uno de los países de referencia para la fabricación de tractores y maquinaria agrícola. Los principales grupos industriales disponen de fábricas en este país, desde donde no sólo suministran al mercado local, sino a todo el regional, e incluso al europeo, especialmente en el apartado de cosechadoras de cereales. Según informa la publicación especializada «Comercio Rural», el mercado brasileño no es el de los grandes tractores, sino el de las potencias medias, y su volumen de negocio es relativamente pequeño si se compara con la dimensión del país.

Cuando se aborda cualquier análisis de mercado relacionado con Brasil, hay que considerar desde el principio que, más que un país se está estudiando un continente, con una superficie mayor que el conjunto de los países europeos. Esto origina grandes diferencias entre regiones.

Sin embargo, con una superficie cultivada de cerca de 60 millones de hectáreas, la demanda de tractores agrícolas es relativamente baja, si se compara con lo que sucede en los países europeos de tipo medio. Se estima que, en la actualidad, el número de tractores de ruedas que trabajan en Brasil es de menos de 390 000 unidades, con un índice de mecanización de 154 ha cultivadas por tractor.

Utilizando datos del Anuario de la Industria Automovilística Brasileña,
publicados por la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores -Anfavea (www.anfavea.com.br)-, se pueden analizar las características del mercado de tractores de ruedas en Brasil y también la producción del conjunto de las fábricas de las empresas integradas en esta asociación.

• Comienzos

La fabricación de tractores en Brasil se inicia en 1960, cuando el gobierno brasileño acepta diez solicitudes para fabricar tractores; entre ellas, las de Deutz, Fendt, Ford, Massey Ferguson y Valtra. La congelación de precios establecida en 1964 para controlar la inflación, a la vez que se dejaba de financiar la compra de tractores, hace que la mitad de las fábricas de tractores de Brasil ( Deutz, Fendt y Ford) cierre, quedando como competidores CBT (Oliver), Massey Ferguson y Valtra.

En la década de los '70 se produce un fuerte incremento, hasta llegar a 58.300 tractores/año, de los que menos de un millar procedía de la importación. A partir de este período, se produce una caída de ventas, con muy fuertes oscilaciones que marcan las diferentes crisis económicas del país y de su agricultura. Se puede apreciar que el mercado se atiende con productos de fabricación nacional, a la vez que, a partir de 2000, se incrementa considerablemente la producción con fines de exportación.

Analizando por separado lo que ha sucedido en el mercado brasileño de tractores de ruedas durante los últimos 15 años, se observa que se está produciendo un incremento del mercado interno, aunque este crecimiento es mucho mayor en lo que se refiere a la producción, lo que ha convertido al país en un claro exportador, de la mano de las empresas que dominan el mercado mundial del tractor agrícola.

Se pone claramente de manifiesto que, para vender tractores en Brasil, hay que fabricar en el país, ya que hay un fuerte proteccionismo, a la vez que el comprador elige preferentemente productos fabricados en la Argentina.


Después de un incremento del mercado que permitió superar las 30.000 unidades vendidas en 2002, posiblemente como consecuencia del «programa de fomento de la maquinaria agrícola» (Moderfrota) y de los buenos precios de los productos agrícolas en el mercado mundial, se ha producido una ligera caída de las ventas en el mercado interior, que parece que se mantiene en el momento actual.

• Expansión

Sin embargo, la producción sigue creciendo, superando las 50.000 unidades por año, que se coloca preferentemente en el mercado sudamericano, llegando a hacerse con la mayoría de las ventas en mercados como el argentino.

Puede decirse que la mitad de los tractores de ruedas producidos en Brasil está dirigida a la exportación.
De las máquinas exportadas (incluidos los tractores de ruedas y de cadenas, las cosechadoras y las retroexcavadoras) en número total de unidades, más de 50% está dirigido a Sudamérica, lo que ha convertido a Brasil en la fuente de aprovisionamiento regional.

En cuanto a los países de destino, hay que destacar la importancia que para Brasil tiene el mercado argentino, al que va dirigido 24,9% de la producción correspondiente a 2004, con un total de 3.887 tractores en 2003 y 5.065 en 2004 ( prácticamente, el total de ventas de tractores en este mercado). Hay que tener en cuenta que, de las 31.022 máquinas exportadas en 2004, 4.533 son cosechadoras de cereales, 1.195 retroexcavadoras y 1.718 tractores de cadenas.

• Aspectos generales

En cuanto a la distribución regional del mercado brasileño, se puede apreciar que el estado de San Pablo, en el Sudeste, con 6.156 tractores adquiridos en 2004, y los estados del Sur ( Paraná y Rio Grande, especialmente), junto con Mato Grosso, son los estados de mayor demanda.

Se puede concluir indicando, como aspectos más generales del mercado brasileño:

• La importancia del mercado de tractores de menos de 100 CV, lo que puede reflejar el interés de su utilización en la fruticultura y horticultura.

• La estabilización de este mercado de media potencia, a la vez que se aprecia un ligero crecimientos en la banda de más de 100 CV. Hay que contar con un mercado en crecimiento, con aumento de la potencia media, pero con fuertes oscilaciones anuales asociadas a las variaciones en el mercado mundial de alimentos y a la política regional.


• Reducido interés por los tractores de muy elevada potencia; concentración de la demanda en los estados con mayor nivel de desarrollo.

• Dominio de AGCO con su marca Massey Ferguson en el segmento de tractores de potencia media, con un gran número de modelos en producción, mientras que CNH destaca en el segmento de más de 100 CV, utilizando la Marca New Holland. La marca Case la dedica a las máquinas de recolección.


• John Deere y Valtra ofrecen un número de modelos más reducido, pero algunos de sus productos alcanzan cifras de fabricación elevadas, lo que indica su buena adaptación al mercado brasileño y regional.

• La producción está dirigida a ofrecer tractores relativamente sencillos, robustos y fiables. En los últimos años, se está prestando mayor interés a los aspectos de ergonomía y seguridad en el trabajo, especialmente para los modelos que van dirigidos a las regiones con mayor nivel de desarrollo.

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