Mercados granarios ponen la tirada en tendencia bajista
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Las expectativas privadas para el maíz en Estados Unidos indican que llegaría a los 308,66
millones de toneladas, con un rendimiento de 9.622 kilogramos por hectárea. Las cifras son
más bajas que las informadas por el gobierno estadounidense en su último reporte.
Frick sostiene que probablemente el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) esté sobrestimando en su balance mensual las importaciones de China e India para este ciclo 2008/09, confirmando que las existencias finales de los Estados Unidos y del mundo no resultarán finalmente ser tan ajustadas como hoy se refleja.
Frick considera que en este nuevo ciclo, el mercado responderá con menos fortaleza a los factores alcistas y prestará mayor atención a los bajistas.
El tour de Pro Farmer, recientemente finalizado, estimó que la producción norteamericana de soja de esta próxima temporada alcanzará los 79,7 millones de toneladas, en tanto que la de maíz llegaría a los 308,66 millones de toneladas. Los rendimientos esperados por los participantes del viaje son de 2.687 kilogramos por hectárea para soja y 9.622 kilogramos por hectárea para maíz. Ambas cifrasresultan más bajas que las informadas por el USDA en su último reporte de este mes.
Para el analista de maíz y trigo de Prudential Bache Commodities, Shawn McCambridge, la estimación de rendimientos del USDA para maíz en el último informe -de 9.730 kilos por hectárea- lo sorprendió por la fuerte apuesta a rendimientos elevados, con cultivos aún bastante retrasados del promedio habitual.
El especialista señala además que el rendimiento proyectado, resultó ser el más elevado de la historia para el mes de agosto, y aunque las condiciones hayan resultado ser prácticamente ideales desde mediados de junio, el inicio de la campaña fue muy pobre.
Posiblemente esta última circunstancia se reflejará en el potencial de los rendimientos finales. McCambridge concluye su análisis afirmando que ésta no ha resultado ser una campaña maicera normal, lo que genera incertidumbre en torno al escenario productivo, que no se conocerá hasta tanto la actividad de cosecha se generalice en el medio oeste norteamericano.
En las últimas dos temporadas, el USDA incrementó su estimación de rendimientos en el informe de setiembre, para reducirlo en el informe final de enero.
Es probable que en esta oportunidad los rendimientos que se generen en el informe del mes próximo sean recortados, reflejando el estrés hídrico de las últimas semanas y pocos analistas sostienen que se podría llegar a incrementar la producción que mostró el informe de agosto, de 312 millones de toneladas en maíz. Esto provocará un nuevo recorte en los stocks finales, a no ser que el consumo sea reducido en el balance. En este sentido, parecería que el destino del maíz para la elaboración de etanol en los Estados Unidos luce un poco elevado y es probable que sea recortado de los actuales 104 millones de toneladas en informes sucesivos.



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