MIEL: ALTO CRECIMIENTO
En Argentina, el mercado interno está poco desarrollado. Las razones fundamentales son la falta de hábito de consumo, la fuerte competencia del azúcar y el desconocimiento de las propiedades del producto, y de la calidad que se ofrece en la góndola. El consumo es aún muy bajo -220 g/hab/año- si se compara con países como Japón, EE.UU. o Alemania. En los últimos años, se registra una paulatina expansión del mercado interno, dada la mayor importancia que han cobrado los alimentos naturales.
El mercado más importante para nuestro producto a granel fue tradicionalmente Alemania. A partir de 1996, EE.UU. adquirió una importancia creciente. La imposición de cuotas para las compras del producto procedente de China, por parte del mercado americano, facilitó el ingreso de mayores volúmenes de miel argentina. El Mercosur constituye el principal destino de miel fraccionada, aunque sólo representa el 1% de las compras totales a granel. En 1998, Brasil compró más del 75% del total fraccionado. Los importadores de miel son generalmente países de alto poder adquisitivo, exigentes en materia de calidad. La demanda de los mismos no presenta variaciones importantes ante los aumentos de precios del producto. En este marco, la Argentina cuenta con ventajas competitivas debido a que sus niveles de calidad son superiores a las exigencias del mercado internacional.
El sector está integrado por 30 empresas exportadoras de diferente dimensión, que compran miel a productores o acopiadores. Las 6 primeras concentraron el 60% del total colocado en el mercado externo. Las principales firmas exportadoras son: ACA: 20% Honey Max: 12% Nexco: 8% Radix: 6% CEASA: 6% Times: 6%
El mercado interno se encuentra muy atomizado debido a que la demanda de miel es limitada. Se trata de pequeñas empresas de acopiadores zonales y fraccionadores que abastecen directamente a industrias alimenticias y puntos de venta. Algunas firmas de miel fraccionada son: Sancor, Ecoalimentos y Alimentos Naturales. La tecnología disponible en la Argentina es comparable con la de países como Alemania y Estados Unidos, aunque aún no fue adoptada en forma masiva por los apicultores. Las firmas exportadoras se localizan en la provincia de Buenos Aires. Los fraccionadores se distribuyen en Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos. La producción es estacional. La utilización de las instalaciones presenta un pico en los meses de noviembre a junio, por lo que se registra una elevada capacidad ociosa. El nivel de empleo aumenta durante el período de cosecha y envasado. Se trata fundamentalmente de personal que se desempeña en la apicultura como actividad secundaria. Se estima que existen 60.000 personas ocupadas en el sector. Los productores comercializan la miel, vendiéndola al acopiador, al fraccionador, a la industria o al exportador. Algunos apicultores fraccionan y colocan el producto en comercios minoristas. Otros exportan la miel en forma directa. Más de 20 marcas de miel se comercializan en los supermercados de todo el país. El precio pagado al productor en marzo de 1999 fue de U$S 0,80-0,85/kg. El precio en la góndola promedió los U$S 6/kg.
La legislación vigente para la habilitación de establecimientos exportadores es la Resolución Nº 220/95 del SENASA. La Resolución Mercosur Nº 15/94 define el producto y establece los estándares mínimos de calidad que debe reunir para su comercialización en el ámbito del bloque. Para la comercialización de miel fraccionada se requiere la habilitación del Instituto Nacional de Alimentos (INAL). La Resolución SAGPyA Nº 121/98 establece las características que deben reunir los envases de miel.
PROGRAMA MIEL 2000
Desde comienzos de 1997, la SAGPyA trabaja en forma conjunta con los gobiernos provinciales y entidades públicas y privadas del sector, en el marco del Programa "Miel 2000". Su objetivo fundamental es mejorar la competitividad de la producción nacional, mediante: El afianzamiento de los mercados tradicionales para la miel argentina; la apertura de nuevos mercados; la generación y difusión de información técnica y económica; la capacitación en materia de producción, la comercialización y la calidad; el mejoramiento de la sanidad y la calidad de la producción y la incorporación de normas para su aseguramiento
Las oportunidades de expansión que tiene el sector son muy importantes. Están relacionadas con el aumento de la demanda internacional, debido en parte al mayor consumo de productos naturales y sanos y al aumento de los países compradores. Sin embargo, la creciente competencia de la oferta mundial de miel y la disminución del precio internacional presentan un obstáculo al crecimiento de esta industria. Por su parte, la limitada organización de la producción, el escaso desarrollo de productos diferenciados y los problemas sanitarios constituyen las principales debilidades del mercado interno. Por lo tanto, se debe acentuar las fortalezas de las que goza la producción interna: la buena calidad de la miel argentina, los altos rendimientos por colmena y la tecnología disponible, que es acorde a los estándares internacionales.
FUENTES: INDEC- Bolsa de Cereales- SAGPyA - USDA - MEyOySP en base a datos de INDEC - Cámara de Exportadores de la República Argentina - INTA - PROAPI - Fundación Export Ar - Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires (MAA) - Gobiernos provinciales - FAO

