El titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, reconoció hoy que un aumento en las retenciones a las exportaciones de carne puede "en el corto plazo", hacer retroceder el precio del producto en las carnicerías, aunque advirtió que en el "largo plazo" llevará a que los productores ganaderos se dediquen a la siembra de la soja.
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"Eso (por la suba de las retenciones) en el corto plazo indudablemente a lo mejor baja los precios. El dólar más barato baja los precios pero digo que es contraproducente porque es el productor que obtiene menos precio por su carne y a lo mejor se dedica a producir soja u otros cereales", señaló Miguens. "Eso a largo plazo podría ocasionar problemas", remarcó el dirigente agropecuario.
Miguens se refirió de esta forma a la advertencia efectuada por el Gobierno a los ganaderos para que implementen en forma efectiva la rebaja acordada para los precios en las carnicerías.
En declaraciones radiales, el titular de la SRA dijo que "hay una gran preocupación del Presidente (Kirchner) por este rebrote inflacionario y acá en la Argentina no tenemos un modo de resguardo y sería nefasto la posibilidad de volver a ese tema", como sucedió en la década del '80 y principios del '90.
Las retenciones -que para las exportaciones de carnes podrían subir al 10 por ciento contra el 5 por ciento actual- son medidas que "no concurren para solucionar" la inflación porque "son medidas coyunturales, de corto plazo, como los acuerdos que no se están cumpliendo", dijo Miguens.
Opinó que las retenciones lo que hacen es restringir la oferta "cuando justamente pensamos que la solución a este problema de la carne es que la Argentina vuelva a crecer en estas posibilidades enormes que tiene de producir más carnes, en cuanto a la competitividad que tiene en el mundo".
Cuando se le recordó que Argentina está exportando mucho más carne y que el año anterior aumentó sus ventas en un 100 por ciento respondió que "ahí está el problema en la demanda".
"La expansión de la economía es una buena noticia, pero cuando esto se traslada a los precios no nos gusta. Eso tiene que ver con la expansión de los mercados externos, que los tuvimos cerrados durante dos años por la aftosa, en 2001 y 2002", dijo el dirigente agropecuario.
"Hoy en día de todos esos mercados externos ya hemos reabierto más de 80. Queda todavía la posibilidad China, la de Estados Unidos", lo que redundará en la expansión de la demanda, concluyó Miguens.
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