Miguens pidió respaldo a la producción de Corrientes

Campo

De la «indiferencia permanente» del gobierno hacia los reclamos del campo se quejó el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, al hablar en la inauguración de la 70a. Exposición Nacional de Ganadería, Agricultura, Granja e Industria de Corrientes.

Miguens reclamó «un país previsible y confiable, con seguridad jurídica», reiteró su rechazo a todos los «impuestos distorsivos, como los derechos de exportación» y manifestó su oposición a una suba en las retenciones a las exportaciones cárnicas para evitar un aumento en los precios internos.

Dijo que una resolución de este tipo es «cortoplacista y sin duda contrapuesta a aquellas que deberían mirar al mediano y largo plazo, es decir que alienten proyectos e inversiones que el país necesita».

Miguens también consideró que «el país está saliendo lentamente de la crisis casi terminal que lo afectó a fines de 2001 y parte de 2002».

«La salida del default, el canje de la deuda, la leve disminución del desempleo, la reactivación del interior son logros efectivos que hoy debemos preservar y consolidar», destacó. Sin embargo, reclamó al gobierno «un país previsible y confiable, con seguridad jurídica, con reglas claras, simples y sustentables que atraigan capitales, estimulen inversiones y permitan con nuestro acostumbrado esfuerzo llevar al país hacia su destino de grandeza».

«No nos merecemos ni nos hace bien la indiferencia permanente, este no existir al que parecen habernos confinado como estrategia política. Pero no se borra la realidad con no nombrarla», enfatizó con conceptos similares a los que expresó unas semanas atrás durante la inauguración oficial de la Exposición Rural, discurso que pareció luego desencadenar el enojo del gobierno con el sector agropecuario.

Miguens destacó que «se abren para el país excelentes perspectivas en referencia al negocio de ganados y carnes» y agregó que «se recupera el consumo interno, que se acerca a los 70 kilos por habitante por año, se está controlando el fantasma de la aftosa y se están abriendo nuevos mercados».
«Insistimos en la necesidad de no interrumpir ese círculo virtuoso, sino de incentivarlo con medidas que contribuyan a aumentar la producción, y reclamamos por ello la puesta en marcha de un plan ganadero nacional, hoy lamentablemente resignado por las autoridades del Ministerio de Economía», advirtió.

En este sentido, reclamó
«la conformación de un organismo sanitario fuerte, un SENASA dotado de las mejores herramientas tanto en recursos humanos como presupuestarios para que cumpla eficientemente con su función». «No pretendemos participar del diseño de las políticas sanitarias, pero sí de su implementación, y ejercer el control de los fondos que pagamos por los servicios que nos presta el SENASA», afirmó Miguens. Algunos conceptos destacados de Miguens fueron:

• Reclamamos la puesta en marcha de un
plan ganadero nacional, hoy lamentablemente resignado por las autoridades del Ministerio de Economía.

Si bien varios gobiernos provinciales cuentan hoy con sus planes locales, advertimos que la ganadería no se limita a un puñado de provincias, sino que merece el encuadre de un programa que extienda sus alcances a todo el país, coordine los proyectos provinciales, fije metas nacionales y defina compromisos concretos que orienten las inversiones.

• Organismo

• Se requiere como imprescindible la conformación de un organismo sanitario fuerte, un SENASA dotado de las mejores herramientas tanto en recursos humanos como presupuestarios para que cumpla eficientemente con su función.

Incluso con el argumento de que como controlados no podemos ejercer nuestro propio control sanitario, se propicia desde el gobierno la eliminación del Consejo de Administración.

Por ello enfatizamos que no pretendemos participar del diseño de las políticas sanitarias en cuanto a sus normas específicas, pero sí de su implementación, y ejercer el control de los fondos que pagamos por los servicios que nos presta el SENASA.

• No queremos ni debemos ser policías de la sanidad, enfatizamos que ése es un rol del Estado, pero sí reclamamos el derecho de tener un lugar para el trabajo en común.

Sabemos que se está avanzando en la regionalización del organismo (planes piloto en Santa Fe y Patagonia norte), lo que consideramos positivo, pero para ello son necesarios la previa capacitación e informatización y un presupuesto adecuado, condiciones básicas para que este significativo avance no se convierta en una nueva frustración.

• Pero este potencial de la provincia no se agota sólo en las vacas.

El arroz y el tabaco, producciones características de esta tierra, a las que debemos agregar los cítricos, la horticultura, la lana, la forestación, el té y la yerba, son producciones todas que junto al agroturismo constituyen la base de la economía provincial.

• También nos preocupa, al igual que ocurre a nivel nacional, que florezca en la provincia una nueva modalidad impositiva que, bajo el ropaje de surtir efectos fuera de esta jurisdicción, en la práctica se trata de una barrera aduanera interna que perjudica directamente la rentabilidad de todos los productores correntinos. En este sentido, nos asociamos a los reclamos de esta Sociedad Rural en contra del denominado Impuesto a la Mera Compra.

• Somos conscientes de que los gobiernos necesitan recursos para cumplir con sus objetivos básicos, pero ello no debe hacerse con el avance desmedido de impuestos distorsivos que afectan siempre el buen funcionamiento de la economía.

Aprovechamos la ocasión para una ligera referencia al tema de la creación de la Reserva Iberá; en ese sentido apoyamos la declaración de la Sociedad Rural de Corrientes, tanto en lo que respecta al derecho de los productores a la propiedad de la tierra como a su capacidad de poder decidir libremente la realización de todas aquellas actividades que las leyes permiten.

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