25 de diciembre 2000 - 00:00

Negligencia sanitaria

Berlín (EFE) - La presión sobre las autoridades alemanas por las negligencias cometidas en la crisis de las «vacas locas» se incrementó después de que la Unión Europea (UE) haya pedido la retirada de los productos con ingredientes de vacuno, petición a la que Alemania ha respondido con gestos de buena voluntad. La industria cárnica y el ministerio de la Salud alemanes acordaron apartar del mercado todo alimento «sospechoso», incluidos los destinados a la UE o terceros países, ante la alarma creada por la posible extensión de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) a embutidos elaborados con «tejidos de riesgo» de vacuno.

Con esta medida se respondía a la petición formulada por el comisario europeo de Protección del Consumidor, David Byrne, para que Alemania aparte todos los productos exportados potencialmente peligrosos.

La industria cárnica germana se compromete así a apartar de la venta voluntariamente esos productos, después de que el gobierno reconociera ayer que no puede imponer esa medida por el procedimiento de urgencia, ya que ello es jurídicamente inviable.

En tanto en Francia se descubrieron nuevos casos de la enfermedad y en España el consumo de carne cayó 25% en noviembre.