Oveja argentina a prueba de sequías

Campo

La raza ovina Pampinta, diseñada genéticamente por el Instituto Nacional de Investigación Tecnológica Agropecuaria (INTA) de La Pampa, responde a los desafíos de escasez de agua por el cambio climático, con buena lana entrefina ante la falta de fibra sintética y productora de carne en tiempos de crisis alimentaria internacional.

Esta raza, creada hace 30 años en las instalaciones de la Estación Experimental Anguil (La Pampa) del INTA, se expandió a las provincias de Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba y San Luis. Ahora existen 45 cabañas de criadores de puro pedigrí y puro por cruza.

«Hay unos 300 mil ejemplares en todo el país», dijo el ex presidente de la Asociación de Criadores y dueño de la cabaña La Dominga, José Arosteguy.

Considerada una raza «multipropósito», lechera y de carne magra, también es una buena productora de lana, y a medida que se difunden sus ventajas, aparecen interesados de Uruguay, Brasil, Panamá y Venezuela.

Uno de sus creadores, el médico veterinario Carlos Medrano, responsable de la Cabaña Ovina Pampinta, explica que la producción de leche de la raza fue observada en condiciones pastoriles en la región semiárida pampeana durante tres lactancias consecutivas.

«El récord alcanzó los 526.5 litros en 261 días, a razón de 2.24 litros diarios en 220 días», mientras que en «borregas de primera lactancia, a partir del año de edad el rinde promedio fue de 250,8 litros en 230 días», sostiene.

Sin embargo, la aptitud de Pampinta para la producción de leche media y muy aceptable es la de «superar el litro diario con lactancias de ocho a nueve meses y rendimientos totales de 190 a 300 litros en borregas y ovejas, respectivamente».

Con la leche de esta oveja, se logran excelentes quesos que tienen con cuatro litros el mismo peso que se logran, en otras razas, con 5,5 litros.

Otra de las condiciones que auguran una buena performance en los tiempos de estrés que corren es que su leche tiene «ácidos grasos no saturados», lo que reduce las posibilidades de incrementar el denominado «colesterol malo».

Las cualidades de Pampinta en materia de carnes fueron -dicen los integrantes de la Asociación de Criadores de la raza, con sede en la capital pampeana Santa Rosa- el primer atributo que mostró la raza y que el productor agropecuario tomó rápidamente como un aporte alimentario para su familia (rural)».

La expansión se produjo primero mediante la venta de carneros y también de pequeñas majadas con fines de consumo, ya que tiene altos porcentajes de músculos respecto de hueso y grasa en una res.

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