Las intensas lluvias que azotaron la región oeste de la provincia de Santa Fe durante el fin de semana, que en algunos casos superaron los 200 milímetros, provocaron importantes pérdidas de pasturas y agravaron la crisis del sector agropecuario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Una de las zonas más afectadas fue la ciudad de San Cristóbal, ubicada al noroeste de la capital provincial, ya que antes de iniciarse las lluvias, soportó un fuerte granizo por espacio de 20 minutos.
El granizo, además de destruir pasturas y cultivos, provocó la muerte de una gran cantidad de terneros en los criaderos de los tambos de la zona, según informaron productores damnificados. Los sembrados de soja, sorgo, maíz y forrajes también sufrieron daños de consideración, ya que en algunos casos, quedaron anegados, aunque miembros de la filial local de Federación Agraria Argentina prefirieron esperar el desagüe de los campos para evaluar las pérdidas.