31 de marzo 2001 - 00:00

Perjudica al mercado de granos crisis de aftosa

Perjudica al mercado de granos crisis de aftosa
Sigue preocupando el brote de aftosa desatado en Europa y en nuestro país. De persistir este mal, la situación podría perjudicar la normal demanda de granos forrajeros y harinas proteicas de origen vegetal. La medida de prohibir el ingreso de alimentos argentinos por parte de Brasil, ahora revisado para trigo, generó incertidumbre respecto del futuro proceder de otros compradores ante este antecedente tan negativo. Brasil importó el año anterior 7,5 millones de toneladas de trigo y la Argentina contribuyó con 7,2 millones. En maíz, Brasil importó cerca de 2 millones de toneladas durante la campaña anterior; este año las importaciones declinarían a 300/500 mil toneladas, producto de una mejor campaña local, con la Argentina proveyendo la mayor parte de esas necesidades.

La cosecha avanza con lentitud en la Argentina y con normalidad en el Brasil. La Secretaría de Agricultura informaba la semana pasada que ya se cosechó 8% del total previsto, y que las recientes lluvias entorpecieron la actividad para la recolección de la soja de primera, aunque ayudaron a la de segunda. En Brasil, Safras informaba que la cosecha se encuentra completa en 32%, contra 24% del año anterior a esta altura y 32% del promedio de los últimos cinco años.

Se sigue discutiendo sobre el híbrido de maíz «Starlink» y cómo podría perjudicar las exportaciones norteamericanas de maíz. En este sentido, se supone que se estaría cerca de una solución. Japón, el principal comprador de maíz de los EE.UU., permitiría el ingreso de estos materiales para consumo animal aunque mantendría la prohibición de uso humano. Esta sería una salida a las exportaciones americanas, amenazadas mes a mes con disminuir, tal lo reflejan los últimos cuatro informes del USDA. Los tests que determinan la presencia o no del «Starlink» en los embarques no ha podido ser efectiva; si bien resultaron negativos estudios realizados en los EE.UU., dieron positivos en los laboratorios japoneses. La búsqueda de otros orígenes por parte de Japón y Corea no resultan ahora fáciles: por un lado, la cosecha de Sudáfrica de maíz ha venido declinando considerablemente y por el otro, la Argentina no resulta tan confiable como unas semanas atrás por los episodios de aftosa, y la amenaza que los granos puedan acarrear consigo la enfermedad. Por estos motivos es posible que una solución al tema «Starlink» se encuentre cercana pues Asia deberá optar por el mal menor, y en este sentido, los Estados Unidos no tienen problemas de aftosa desde 1929.

Es posible que los mercados tranquilicen su tendencia negativa hasta tanto se determine cuál es el número final de la siembra norteamericana.
Resulta una curiosidad observar mercados tan flojos en plena decisión de siembra americana y una vez entrada la primavera en los EE.UU., ya superada la oferta estacional del invierno. Los productores norteamericanos reducirán seguramente el uso de fertilizantes, dado lo elevado de los precios de este insumo a partir de la mejora del mercado de petróleo. Es posible, entonces, que esto pueda tener algún impacto final en los rendimientos. Este es un factor prematuro para analizar a esta altura, pero la sensación de la plaza es que los bajos precios de los granos, en particular del maíz, no justifican hoy un uso intensivo de fertilizantes en muchos casos. Los programas de gobierno, además, incentivan con la actual relación de precios el cambio de maíz a soja que se observará durante esta campaña en los EE.UU..

Los fondos liquidaron la se-mana anterior algunas posiciones largas previamente establecidas, pero la mayor parte de estas ventas ya se superó. No imaginamos tampoco a los fondos vendieron agresivamente a medida que nos acercamos a mínimos históricos, enfrentando en breve, además, la siembra en los Estados Unidos. En cuanto al clima en el Medio-oeste americano, la situación es buena, casi ideal, con muy buena humedad en el perfil del suelo, lo que podría asegurar un buen arranque. Algunos pronósticos de largo plazo hablan de una primavera un tanto lluviosa, lo que podría implicar demoras a la hora de implantar maíz. También se monitorea la superficie del Atlántico para detectar las desviaciones de la temperatura normal, y se habla de la posibilidad de contar con la presencia de «El Niño», lo que determinaría lluvias normales a por encima de lo normal en aquella región por un lado y la posibilidad de sequías en el sudeste de Asia por el otro, con las lógicas consecuencias que ello acarrearía para el mercado mundial de aceites.

Cocereal pronostica que en la Unión Europea la producción de colza de la campaña 2001/02 alcanzará los 9,5 millones de toneladas, 5,1% por encima de lo producido el año anterior. Para girasol, la producción esperada en la CEE alcanzaría los 3,4 millones de toneladas, 1,5% por encima de lo obtenido durante la campaña 2000/01.

En su «Panorama Agrícola Semanal», la Bolsa de Cereales consignaba que en nuestro país ya se cosechó 18,5% del área correspondiente a maíz, 8,3% del sorgo y 48% del girasol. Respecto de este último cultivo, la Bolsa sigue estimando una producción de 3,25 millones de toneladas, a partir de un rendimiento total promedio de 17,6 qq/ha. Las lluvias han perjudicado los cultivos, tanto en rinde como en calidad del producto. Los vientos de la semana anterior volcaron plantas, incrementando la superficie perdida de esta pésima campaña.