Todos los años, Expoagro -una de las muestras más importantes del campo argentino- se transforma en la caja de resonancia de las noticias del mundo agropecuario. Este año, no es la excepción y mucho menos cuando los funcionarios o referentes de la oposición necesitan la mayor exposición posible.
Pese a la sequía, el campo se prepara para seguir invirtiendo
En una recorrida por Expoagro, Ámbito dialogó con empresarios del sector que no ocultaron sus expectativas de cara a una nueva campaña agrícola.
-
Espert llamó a una rebelión fiscal en el campo y pidió suspender las retenciones
-
El efecto de la sequía se prolonga y el MGAP extiende las medidas a más zonas afectadas
Mientras la política hace lo suyo, los verdaderos actores principales del campo asisten a charlas de capacitación, indagan sobre nuevos productos en los stands de las empresas que tras años de intenso trabajo llegan al predio para mostrar un nuevo híbrido, una maquinaria más tecnificada, nuevas formulaciones químicas o el avance incesante del mundo agtech para subir los techos productivos. Expoagro es, en líneas generales, una muestra simple y concreta de que la Argentina tiene potencial y de que la innovación es posible gracias al esfuerzo y la inversión.
Con la mirada puesta en los expositores, Ámbito dialogó con los protagonistas de un sector que conoce perfectamente las limitaciones que impone la realidad -climática y económica- pero que al mismo tiempo mantiene las esperanzas para encarar un 2023 que ya presenta grandes desafíos. Una pequeña muestra de esto es lo que ocurre a pocos metros de la exposición, en plena zona núcleo productiva sobre la RN 9 donde producto de la sequía hay lotes sin sembrar.
Ignacio Escala, Director de Speed Agro, relató a Ámbito algunos detalles acerca del impacto de la sequía en el negocio y explicó que “el productor encaró una campaña con costos altos y hoy se encontró con una sequía muy fuerte. Empresas como la nuestra junto a los bancos vamos a tener que hacer mucho esfuerzo para poder refinanciar a los que están en una situación crítica”.
Escala agregó que “las industrias más que vendedoras de tecnología hoy son vendedoras de crédito. El 80% del negocio es el financiamiento: hay un 20% que son productores que está bien y el resto la pelea día a día. Este año vamos a tener que ser muy cautos con los créditos pero siempre apoyando al productor para que siga en el negocio”.
En el mundo de la industria de la maquinaria agrícola, Gastón Ricardo, titular de Indecar -una empresa multipremiada por sus innovaciones- explicó a Ámbito que a pesar de todos los problemas que existen, se puede ser optimista.
Ricardo contó desde hace más de un año comenzaron un plan de trabajo junto a una empresa de EE.UU., que durará hasta 2025 y que contempla el desarrollo de un sistema de monitoreo, dosificación propia, una sembradora autopropulsada y otra robótica. “Nosotros vemos más allá de la situación actual y de quien gobierna. Sólo pienso en lo que queremos lograr. Hay años en los que vendemos más y otros menos, pero seguimos trabajando y creciendo. El año pasado vendimos muy bien, pero a partir de julio cuando ya no se podía sembrar cayó mucho la venta. Hoy las líneas crediticias del Banco Provincia y del Nación ayudan mucho. Las tasas negativas, que rondan el 38% a cuatro años a la gente le interesan mucho y con eso ya hicimos varias proformas. Pensé que iba a ser mucho mas tranquilo pero esta realidad supero mis expectativas”.
En el sector de las semillas, la perspectiva para la campaña de trigo es alentadora. Damián Torino, responsable comercial de Soja y Trigo de Nidera se refirió a la inminente siembra de fina y explicó a Ámbito que “si llueve y se recuperan los perfiles, es probable que sea una campaña de récord histórico”.
La última cosecha dejó a miles de productores con las manos vacías. El desafío para las empresas estará marcado por cómo acompañaran al productor en un año en el que el crédito volverá a ser protagonista porque los bolsillos quedaron vacíos al perderse la campaña de trigo y en muchos casos también la de soja o maíz.
Según Torino, “va a haber financiación bancaria y también de parte de las empresas que vendemos insumos. Desde Nidera queremos estar cerca del productor y acompañarlo un año más. Si llueve y no hay intervenciones en el comercio, vamos a tener una campaña donde la siembra podría superar los 7 millones de hectáreas. Nosotros tenemos la variedad más usada del mercado, por lo tanto, nos vendría muy bien, tanto como al país, que llueva pronto”.
En Expoagro también se respira optimismo, porque es lo que el productor tiene en su ADN. Seguir, arriesgar, invertir y esperar que llueva, que es lo que ya debería ocurrir en varias zonas productivas.
- Temas
- Sequía
- Campo
- Inversiones




Dejá tu comentario