Que el gobierno nacional declare al sector ganadero en estado de emergencia económica ante la reaparición de focos de fiebre aftosa fue reclamado ayer por la Federación Agraria Argentina (FAA).
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Así lo expresa la entidad de los productores agropecuarios en un documento emitido en Rosario, tras la reunión mantenida por los integrantes de su comisión interna de Ganados y Carnes aquí, y donde, además, se solicita la instrumentación de medidas acordes con la situación.
La declaración, titulada «El sector ganadero debe ser declarado en emergencia económica», censura, además, la prohibición del SENASA de trasladar hacienda, por provocar «insalvables inconvenientes en la comercialización». Entre las medidas reclamadas figuran «la postergación de los vencimientos tributarios y financieros --incluyendo los cheques diferidos entregados por los productores-y asistencia crediticia para atender sus urgencias». La FAA también dice que hay que «ir imaginando formas de compensación, por cuanto la reaparición del problema es claramente responsabilidad del gobierno, que no aplicó los mecanismos de prevención definidos por el SENASA cuando se dejó de vacunar, tras ser declarado el país libre de aftosa sin vacunación».
«Concomitantemente, se debe proveer vacuna antiaftosa, en calidad y cantidad adecuadas para el nuevo proceso de inoculación de los rodeos», insistiendo en «que los costos que ello ya está originando no recaigan sobre los productores». Este documento propone finalmente «prohibir la importación de hacienda, carnes y subproductos, particularmente porcinos, de los países con focos activos de enfermedad, algunos de los cuales ya han decidido en ese sentido respecto de nuestras exportaciones», concluye la entidad que preside Eduardo Buzzi.