La implementación de la «barrera mesopotámica» fue nuevamente reclamada por entidades y funcionarios de Misiones y Corrientes, debido que a la situación sanitaria en la región es «comparativamente buena», respecto del problema de la aftosa.
«Es imprescindible actuar rápidamente para preservar esta condición», indicaron los integrantes de las entidades del campo del Litoral, de las fundaciones de lucha contra la fiebre aftosa y funcionarios provinciales.
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A través de la llamada Declaración de la Mesopotamia sostuvieron que «no existe una política sanitaria para las provincias sin aftosa» y resaltaron, además, la necesidad de «establecer una política sanitaria propia para la región mesopotámica».
Existe ya un antecedente respecto de la implementación y gestión de la «barrera sanitaria mesopotámica» entre 1993 y 1995. El documento, elaborado en la Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá, señaló también que «no es suficiente el stock de vacunas para los focos declarados en el resto del país» y que los productores y organismos provinciales actuaron en emergencia «con la celeridad que el caso exigía».
Política sanitaria
Asimismo, indicaron que existe voluntad de gobiernos y productores de las tres provincias involucradas de generar una política sanitaria propia para la región.
Los que integran el sector agropecuario de las tres provincias explicaron que la barrera permitiría ejecutar una estrategia sanitaria regional, «con participación activa de los gobiernos provinciales y entidades intermedias en la normatización, planificación, ejecución, fiscalización y administración, tareas que serán consensuadas con el S E NA S A , como organismo nacional».
La Declaración de la Mesopotamia fue firmada, entre otros, por Confederaciones Rurales del Litoral, Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, Federación Agraria de Entre Ríos y Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER). También rubricaron el acuerdo FUCOFA, de Entre Ríos; FUCOSA, de Corrientes; Coprosa, de Corrientes, y el Centro de Consignatarios de Corrientes.