7 de abril 2003 - 00:00

Precios ya laten al ritmo de la siembra en EE.UU.

En este nuevo mes se incorporan al mercado algunos elementos de análisis que resultan interesantes. Por un lado, el comienzo de la siembra en el Hemisferio Norte agregará un nuevo foco de atención a la plaza. El mercado venía ya anticipando una mayor siembra de maíz y una menor de soja en los EE.UU., datos que fueron confirmados, aunque en una proporción totalmente distinta de lo que el mercado esperaba. En este sentido, el informe del USDA del día lunes sorprendió a la plaza al determinar que el área a dedicar con maíz y trigo en los EE.UU. resultaría ser bastante más bajo que el que se esperaba, en tanto el área a cultivar con soja resultó ser más alto que lo que los operadores de Chicago suponían.

En maíz, los norteamericanos sembrarán prácticamente 32 millones de hectáreas, un área ligeramente inferior a lo implantado en la campaña anterior. Para soja, se sembrarán 29,6 millones de hectáreas, lo que implica una merma de 250 mil hectáreas con respecto a lo implantado durante 2002. El área a dedicar con trigo cubrirá 25 millones de hectáreas, en tanto el año anterior se sembraron 24,4 millones de hectáreas. De todos modos, el área de cultivo de soja en los EE.UU. sigue experimentando un retroceso, a partir del pico de siembra evidenciado en la campaña de 1994. Esto bien podría ser consecuencia de los sucesivos récords de producción en Sudamérica que han llevado a pensar a los «farmers» del Norte que esta tendencia podría dañar el consumo.

Además, la nueva ley agrícola de los EE.UU. favorece la siembra de maíz en lugar de la de soja, producto que experimentó una sostenida demanda interna para la elaboración de etanol en los últimos años. Evidentemente, prevalece en esta hora el elevado costo de los insumos necesarios para cultivar maíz -como el nitrógeno- que experimentaron un marcado ascenso como consecuencia de las fuertes subas que evidenciaron todos los derivados del crudo en el último trimestre. Un dato importante a tener en cuenta es que en 11 de los últimos 15 años la intención de siembra volcada en el informe de junio excedió la perspectiva inicial que se revela en marzo. Esto dependerá naturalmente del clima y de los precios que se vayan registrando en las próximas semanas en los distintos commodities agrícolas.

Otro factor a incorporar en el análisis durante abril es el ritmo de la cosecha sudamericana. Ella servirá para confirmar la concreción de una campaña récord en la región, que por el momento viene siendo muy bien absorbida por el humor de la demanda global
. La Argentina recolectó ya 22% del área sojera -según los datos brindados por la SAGPyA- con buenos rendimientos, en tanto Brasil culminaría pronto el primer tramo de esta actividad. Los inconvenientes logísticos brasileños parecen ser una constante en esta campaña.

China volvió a cambiar de origen ante esta dificultad y esto provocó subas de importancia en Chicago que neutralizaron por completo el informe negativo del USDA del lunes
. La urgente necesidad de embarcar porotos por parte de este país ha determinado mejoras importantes en las plazas internacionales. Evidentemente se está en presencia de una cosecha mundial récord y, aún así, los precios vuelven a testear los máximos del contrato en el Chicago Board of Trade. Curiosamente, diez días atrás, las cotizaciones de maíz y trigo en la misma plaza registraban nuevos mínimos ante el escaso interés de la demanda.

También la marcha de la guerra en Irak y los efectos que ella podría provocar en las economías mundiales genera inquietud y zozobra en el mercado de granos
. Las consecuencias del conflicto tienen más que ver con la economía en general que con los mercados de cereales en particular, pero resulta evidente que un conflicto prolongado traería aparejado el riesgo de una recesión y ella una disminución en los hábitos actuales de consumo.

El USDA comenzó a reportar el avance de la cosecha norteamericana
. En el estado de Georgia, 20% del área a dedicar con maíz se encuentra cubierto, contra un avance de 44% el año anterior. En Texas, se haya implantado 42% del área, contra 50% del año anterior y en Louisiana se sembró 36%, contra 41% del año 2002. En trigo, 49% de los cultivos de trigo duro de invierno se encuentran buenos a excelentes; en noviembre esta condición alcanzaba a 63% de los cultivos de esta categoría. En cuanto al trigo blando invernal, 62% se encuentra bueno a excelente, contra 65% de noviembre del año anterior. Finalmente, 52% del trigo blanco de invierno se encontraba bueno a excelente contra 33% de noviembre de 2002.

Dejá tu comentario