"Quietud de legisladores es peligrosa para el país"

Campo

Parece poco probable tener resultados alentadores en el conflicto generado por el gobierno contra el campo y la sociedad toda, cuando se desconocen reglas elementales de cortesía y urbanidad de parte de quien lo provocó. Y poco o nada hace para solucionarlo.

Nos preguntamos cómo es posible dilatar reuniones. Cambiar de interlocutores permanentemente. No fijar fechas concretas y horarios; y lo que es peor, cuando se fijan, no cumplirlos. Llevando a los sufridos dirigentes a desgastes innecesarios.

Evidentemente ése no es el camino. Pretendemos un cambio de actitud. Se puede. Lo peor es no hacerlo.

Sino miremos el excepcional acto del campo y la ciudad en Rosario, dando muestra acabada de un civismo ejemplar. Tampoco olvidemos las reuniones de Armstrong, San Pedro y Gualeguaychú, donde reafirmaron lo dicho en el conmovedor e histórico encuentro de la familia agraria argentina en la Cuna de la Bandera. Esto tiene que servir para ver la realidad. No para desvirtuarla. Ni dividirla.

La confrontación entre hermanos es ridícula. Jamás propiciamos eso. Pero tampoco toleraremos que se pretenda hacerlo. El país requiere respuestas y soluciones ya.

Acá no está en juego sólo el campo sino toda la Argentina sin distinción alguna de sectores; que ve cómo a pasos agigantados se acerca la debacle ante tanto descontrol e irracionalidad por quienes no debieran tenerlo.

Vemos con peligro la judicialización del conflicto y la quietud del Poder Legislativo por parte de la mayoría. Los representantes en el Congreso, deben saber que lo son de un país no de un partido. La independencia de poderes es vital para el sistema democrático que tanto no costó alcanzar. No basta declamarlo. Es imperioso hacerlo. Esta no es la forma.

La mediación de calificadas personalidades no debería menospreciarse, hacerlo es otro desatino.

Reiteramos la urgente necesidad de repasar historia y geografía a quienes deciden. Allí comprobarán cuál es el rumbo para nuestra nación. Por sí alguien tiene alguna duda, ese horizonte es con el campo. Nunca contra el campo!

Lamentablemente con estas detenciones, mal llamadas retenciones, estamos todos respirando un clima enrarecido y de intranquilidad que a nadie le hace bien.

El campo no hace piquetes, sólo pide que se recuerde su rol en el país y su compromiso con el mismo, por eso se manifiesta en la ruta, pero sin palos, sin máscaras a cara descubierta, sin financiamiento. Sólo nos llevan nuestras convicciones de un país mejor. Señores gobernantes, pónganse a la altura de las circunstancias. El pueblo se los agradecerá, y por si acaso no olviden que también tiene memoria.

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