15 de marzo 2007 - 00:00

Rechazan más poder para la ONCCA

Los superpoderes a las actividades de control que serían concedidos a la ONCCA son objetados por los productores.
Los superpoderes a las actividades de control que serían concedidos a la ONCCA son objetados por los productores.
El desplazamiento de Marcelo Rossi como presidente de la ONCCA (Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario) es una medida con un trasfondo político muy grave porque el Poder Ejecutivo formalizó la decisión de intervenir en forma discrecional en todo el comercio agropecuario. Esta decisión está encuadrada en el estilo de gestión del presidente Néstor Kirchner, para poder premiar con subsidios a quienes se disciplinan a sus políticas y quienes no lo hagan, sus carpetas para solicitarlos, van a desaparecer sacándolos del mercado.

El festival de subsidios, creados con fondos que surgen del aporte de los mismos productores por más de 600 millones de pesos, se convertirán en una herramienta totalmente coercitiva y arbitraria en manos de funcionarios que no tiene ningún escrúpulo y actúan en forma patoteril pensando solamente en el resultado electoral de octubre.

Este gobierno pretende que todo se discipline a sus decisiones, olvidándose que muchos argentinos tienen independencia de criterio y dignidad para emprender las gestiones públicas y privadas. La intervención al ONCCA por el secretario de Comercio sobre las facultades del secretario de Agricultura, está totalmente en línea con las atribuciones que le daría el proyecto del Poder Ejecutivo, que se encuentra en trámite parlamentario, que tiene como objeto establecer un régimen general de procedimiento administrativo, infracciones y sanciones a las violaciones de lo dispuesto por el Decreto Nº 1067/05, que crea la ONCCA como organismo descentralizado, con autarquía económico-financiera y técnico administrativa y dotado de personería jurídica propia, en jurisdicción de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos.

La falta de precisión, vaguedad y ambigüedad de términos tales como «encubrimiento de las normas comerciales» que tiene el proyecto de ley, determinan no sólo una absoluta falta de defensa para el administrado sino que otorga a la ONCCA un grado de arbitrariedad tal que la convierte en irrazonable y, por lo tanto, inconstitucional. Asimismo, contempla la posibilidad de que durante la sustanciación del procedimiento que la norma proyectada establece, se disponga la suspensión preventiva de la inscripción del presunto infractor, fundada en la gravedad de la supuesta infracción o en la inminencia de un peligro cierto para el interés general.

Como se podrá observar, el proyecto de ley reincide una y otra vez en apartarse de elementales derechos de las personas. Es así como dispone que por una presunta infracción, con lo cual, al ser presunta, todavía ni siquiera ha sido probada, menos se podría determinar su gravedad, es causal de suspensión preventiva de la inscripción. La misma sanción se prevé para el caso en que la autoridad de aplicación considere inminente un peligro cierto para el interés general, situación tan amplia y poco precisa como arbitraria. La discrecionalidad que se le otorga a la ONCCA es contraria a la racionalidad que debe fundar a toda norma y lesiona gravemente la seguridad jurídica y el derecho de defensa.

Cabe agregar, finalmente, que el organismo puede ejercer estas facultades para evaluar el cumplimiento de las normas relacionadas con las obligaciones provisionales y fiscales, así como también si se han infringido disposiciones sanitarias y cuando medie peligro para la salud humana. La ONCCA tiene exclusivamente competencia sobre el control y la transparencia comercial, correspondiendo la fiscalización de las normas recientemente expuestas a la AFIP y el SENASA, respectivamente. Por lo tanto, estas facultades son improcedentes.

La evasión impositiva es competencia exclusiva de la AFIP, motivo por el cual la ONCCA debe mantenerse ajena a todo control impositivo y, más aún, a la aplicación de cualquier tipo de sanción que sea consecuencia a una supuesta evasión impositiva. De la misma manera en el caso de SENASA, la ONCCA debe mantenerse prescindente si queremos que el país sea respetado en su estándar sanitario para exportar los alimentos al mundo, con certificados confiables en cuanto a la sanidad y a la calidad.

Recuérdese que la ONCCA sólo tiene competencia a fin de asegurar un marco de transparencia y libre concurrencia en materia de comercialización en el sector agroalimentario.

  • Consecuencias

    Como conclusión con estas dos decisiones -la intervención a la ONCCA y el proyecto de ley mencionado provocan que una sola persona va a tener todas las atribuciones que tenían los directorios de las Junta Nacional de Granos y de Carnes en conjunto. Con el agregado, que va a manejar además la comercialización de todas las otras producciones y todos los procesos agroindustriales en forma discrecional con la única preocupación de mantener el IPC en los valores que quiere el gobierno, aunque esta decisión esté en contra de los intereses del complejo agroindustrial y de toda la sociedad.

    Ante un hecho tan grave, todas las entidades del complejo agroindustrial y la oposición política, deberían tomar posición pública en forma urgente sobre este mamarracho jurídico, para después no lamentarnos por las consecuencias que va a significar para la Argentina, que todos los organismos de control estén supeditados al ONCCA y a la decisión de un solo funcionario, haciendo perder la objetividad y la ecuanimidad necesarias en la aplicación de las normas que debería tener independientemente el SENASA, la AFIP y el ONCCA.

    Al mismo tiempo, es realmente preocupante que las entidades agropecuarias sigan sentadas negociando con el gobiernos políticas que van en contra del los intereses de los productores y del país y no exprese públicamente, en conjunto el rechazo a este nuevo avasallamientos del gobierno del presidente Kirchner, modificando normas institucionales que van a ser usadas contra los productores que legítimamente quieren defender sus derechos constitucionales.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar