A raíz de la inundación de los establecimientos tamberos en Santa Fe, los productores deberán higienizar las salas de ordeñe, limpiar los pezones con la menor cantidad de agua posible antes de sellarlos y evitar que las vacas ingresen a potreros con barro, para evitar la propagación de enfermedades.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De esa forma se evitaría la difusión de mastitis, una enfermedad provocada por bacterias que se multiplican con facilidad en épocas húmedas y lluviosas, según evaluaron y recomendaron técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de la localidad santafesina de Rafaela.
El organismo comenzó a difundir esas recomendaciones entre tamberos y productores que tienen animales, ante el elevado riesgo sanitario devenido de la suba del río Salado, que anegó siete millones de hectáreas y obligó a tamberos a tirar la leche al no poder sacarla de los establecimientos.
Dejá tu comentario