2 de septiembre 2008 - 00:00

Río Negro: se invirtieron $ 17 millones en sector agropecuario

La ejecución de créditos, subsidios y programas relacionados con la Ley Ovina en Río Negro cumplió cinco años, con más de $ 17 millones invertidos en beneficio de unos tres mil productores, según informó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

La Unión Ejecutora Provincial (UEP) de la Ley Ovina en Río Negro difundió las estadísticas de la aplicación de los programas en la provincia en estos cinco años, entre las que se destaca que los créditos extendidos hasta el año pasado se cobraron y reinvirtieron en 99%.

Luego, cuando por la emergencia económica de la grave sequía sufrida en 2007-2008 debieron flexibilizarse las condiciones crediticias, por lo que se analizaron prórrogas en 16% de los productores beneficiarios, mientras que sólo 19% -sin pedido de prórroga- ha dejado su deuda en estado de intimación. El programa se planteó en principio para revertir la fuerte descapitalizaciónexistente y ahora apunta a alternativasde diversificación productiva y prevención de emergencias.

A un ritmo de inversión por año de $ 3,4 millones en proyectos productivos y asistencia mediante Aportes No Reintegrables a diferentes programas, a productores y a organizaciones de productores, desde 2003 la Ley Ovina aplicó 21 tipos de beneficios en Río Negro.

Entre otros rubros, el apoyo fue a la compra de ovinos, infraestructura, mejora genética y prefinanciación comercial y empresas de servicios.

La lista de aplicaciones es elocuente: hubo 568 productores beneficiarios de distintas líneas crediticias; 440 con evaluaciones de pastizales; 163 con subsidios por sequías anteriores; 900 productores, peones rurales y técnicos beneficiarios de capacitaciones y 1.399 beneficiarios del Programa de Control y Erradicación de Sarna Ovina y Melofago.

Además hubo 175 beneficiados por año con el pago de análisis de lana y 788 beneficiarios de otro aporte de Prolana, entre otros casos referidos por ejemplo a la mejora genética ovina, fortalecimiento institucional, recuperación y mejoramiento de mallines y créditos para empresas de servicios.

Asimismo se entregaron aportes no reintegrables para decenas de pequeños productores y se destinó un millón de pesos a la última emergencia climática.

En ese último aspecto, la UEP puso en marcha un programa piloto especial de alimentación para disminuir las pérdidas de vientres ovinos y mejorar la parición.

También alentaron prácticas «con importantes resultados» de engordes a corral de grupos de pequeños productores, de la misma manera que financió la conformación de bancos de forrajes, entre otros desarrollos.

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