Tras seis años de actividad industrial en la elaboración de harinas de trigo y subproductos como afrechillo a granel y en bolsa, pellet de trigo, salvado de trigo, semitín, semolín, etc., Molino Viada SA está comenzando la producción de alimento balanceado para animales de granja.
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La empresa, localizada en Villa del Rosario, provincia de Córdoba, y que hoy cuenta con 30 empleados, comercializa sus productos con venta directa en Córdoba, Salta, Jujuy y Misiones y en sus sucursales en Bariloche, Mendoza y San Juan. Molino Viada está trabajando para incursionar próximamente en nuevos mercados internacionales, como el brasileño, siempre manteniendo buenos estándares para poder ofrecer un buen producto al cliente y así competir con las mejor harinas del sector.
La empresa surge en el año 1996, de un viaje que Raúl Viada, presidente de la compañía, realizó a Chile, donde pudo observar cómo se comportaba el mercado y el precio de comercialización de la harina argentina en el país trasandino, lo que supuso en aquel momento un negocio muy atractivo. Al año siguiente, Viada adquiere un molino en la provincia de San Luis, importado de Italia en los años 80 y que no tenía prácticamente uso, ya que había funcionado sólo cuatro años. La capacidad de molienda del mismo era de 40 t cada 24 horas, lo que daba como resultado 600 bolsas de harinade 50 kg cada una y 10 t de afrechillo (desechos del trigo procesado). Según las condiciones económicas y de estabilidad del país, además de las posibilidades que ofrecía el mercado, todo hacía suponer un negocio rentable. El molino se desmontó y se trasladó al parque industrial de Villa del Rosario.
La empresa se denominaría primeramente Viada Raúl y Formentelli Lucía SH (razón social), y con el transcurso del tiempo pasaría a llamarse Molinos Viada SA. El molino ya instalado (año 1998) poseía una capacidad de molienda que no lo hacía del todo rentable debido a condiciones desfavorables que proyectaban la economía y la política argentinas en ese momento. Por lo tanto era indispensable aumentar la capacidad de molienda a por lo menos 100 t cada 24 horas, arrojando una producción de 1.500 bolsas de harina de 50 kg y 25 t de afrechillo. Se realiza entonces la inversión necesaria para la adaptación y adecuación del molino a las nuevas necesidades y en el año 2000 se lo pone en funcionamiento y se lanza la producción y comercialización de la harina y del afrechillo. Cabe destacar que la materialización de este emprendimiento demandó muchísimo trabajo y esfuerzo personal, económico y familiar, teniendo en cuenta las fluctuantes condiciones económicas argentinas.
Para el futuro, la empresapretende ampliar más sus variedades de harinas especiales y premezclas para usos específicos, como lo son las que se utilizan en la elaboración de tapas de alfajores, empanadas, pan de miga, de viena, pizzas, etcétera.
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