Sigue expectativa por soja argentina
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1 - La particular situación de los mercados de materias primas. El índice CRB, que mide una canasta de 17 commodities que cotizan en las principales plazas de los EE.UU. ha venido registrando un marcado y sostenido ascenso.
2 - La flojedad de las Bolsas internacionales, particularmente la de los EE.UU., ha tenido como consecuencia inmediata un intenso traslado de dinero especulativo a los mercados de materias primas manejados por los fondos. Este flujo de fondos de gran magnitud se potencia cuando ingresa en el circuito del mercado de los futuros de granos, por tratarse de un mercado extremadamente más pequeño en volumen que los accionarios.
3 - El dólar norteamericano se depreció notablemente contra el resto de las monedas europeas y asiáticas. El hecho de que la mayoría de los precios de los commodities esté expresado en esta moneda genera un abaratamiento relativo respecto de los países importadores que ahora pueden -a igual precio de la materia prima- comprar mayor cantidad a menor valor. Desde enero del año anterior la moneda norteamericana se ha venido devaluando sostenidamente, exacerbando el movimiento alcista en este último bimestre. Toda suba que el dólar pueda tener en el corto plazo estará asociada a un movimiento positivo en la cotización de los cereales.
4 - La mentalidad generada en el mundo durante el período de deflación puede revertirse rápidamente. Hasta este momento, los importadores compraban «de la mano a la boca», abasteciendo sus necesidades más inmediatas y esperanzados con poder comprar cada día a mejor precio. Si estos mismos actores sospechan que la situación podría modificarse en el mediano plazo, generarían un arbitraje «forward» agresivo que podría determinar mejoras inmediatas. Esta tendencia se acentuaría, además, notablemente en caso de insinuarse algún inconveniente climático en cualquier región productora del mundo. En este sentido, en las planicies centrales de los EE.UU. ya hay sequía y ella se extiende tímidamente hacia el oeste del cinturón maicero, marcando algún grado de alerta en caso que las precipitaciones sigan siendo por debajo de lo normal durante el próximo trimestre.
5 - Un factor alcista no deseado es la enorme expectativa que el mundo abriga respecto de la próxima campaña de soja en Sudamérica. Durante el curso de toda esta semana el mercado de Chicago operó inquieto por la incipiente, aunque creciente, sequía en Buenos Aires que estaría afectando a los cultivos de soja de segunda y girasol en nuestro país. La apuesta a los 33,5 millones de toneladas de soja en la Argentina y los 49 de Brasil revelados por el USDA en su último informe son una jugada ambiciosa que, en caso de no poder materializarse, generaría un nuevo impulso alcista en el mercado en las plazas de soja, maíz y trigo (en ese orden).
1 - La particular situación financiera de los EE.UU.
2 - La inminente guerra con Irak determinó subas importantes en el precio del crudo que se trasladan a los fletes y a los seguros, generando mayores costos a los países importadores.


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