9 de mayo 2002 - 00:00

Sin apoyo oficial, se hizo reunión internacional sobre legumbres

La Argentina es el segundo exportador de porotos con ventas a más de 50 países por más de 250 millones de dólares.
La Argentina es el segundo exportador de porotos con ventas a más de 50 países por más de 250 millones de dólares.
La semana pasada se realizó en Bariloche la Convención Mundial de Legumbres, con la asistencia de casi 300 delegados representando a 40 países. A pesar de la crisis que atraviesa el país y la pésima imagen internacional que está dejando, se logró que casi 90 por ciento del mercado mundial de legumbres se diera cita en la Argentina.

Debemos destacar que la Convención Mundial de Legumbres es patrocinada anualmente por la Confederación Mundial de Legumbres Secas, con sede en Washington D.C., que otorga la sede de ésta únicamente a países de especial importancia en el sector.

La convención anterior fue realizada en Canadá, y la próxima se hará en Australia (el principal exportador del mundo en legumbres).

En esta ocasión, es la primera vez que se organiza en un país latinoamericano, y la sede se ganó el año pasado en Vancouver, luego de una puja con Australia y China.

La convención resultó de extrema importancia para nuestro país.

La Argentina es el segundo exportador mundial de porotos, con ventas a más de 50 países en los cinco continentes, que superan los 250 millones de dólares anuales, siendo una de las principales economías regionales para la provincia de Salta, así como de especial importancia para toda la región del NOA.


•Visitas

Se destacó la visita de los principales importadores a nivel mundial, pero también todos los países competidores del país, así como productores de todo el mundo, siendo el intercambio de información y experiencias de un valor incuestionable para todos los asistentes.

Aunque se lamentó la casi total indiferencia y falta de apoyo político tanto de las autoridades nacionales como de las provinciales
, vale destacar la excelente respuesta a nivel nacional e internacional con los hoteles totalmente completos y delegados derivados a otras comodidades.

Se rescata la presencia y apoyo del subsecretario
Roberto Domenech, quien fue el único funcionario nacional presente, pero cuesta entender cómo es posible la ausencia total tanto del gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, como de otros funcionarios de la provincia, siendo ésta la productora de 80 por ciento del poroto argentino y teniendo en nuestro país la visita de prácticamente todos sus compradores, quienes no llegaban a entender tanto la indiferencia de las autoridades provinciales como la falta de promoción de la provincia, cuya marca es sinónimo de porotos argentinos.

Afortunadamente, la iniciativa privada intentó disimular la inexplicable ausencia oficial, y el tremendo éxito de la convención terminó de marcar la gran diferencia entre una Argentina que quiere cambiar y otra que no quiere dejarla.

De todas maneras, no deja de causar decepción que el tremendo esfuerzo hecho por el sector privado argentino, sin ninguna clase de apoyo oficial, para llevar adelante el encuentro mundial más importante en el mercado de legumbres, que mueve en nuestra aldea global
10.000 millones de dólares anuales, no haya sido acompañado por el apoyo político ni del gobernador de Salta ni de ninguno de sus ministros, cuando en la edición anterior en Canadá la apertura fue realizada por el secretario de Agricultura de ese país y coronada por un video de bienvenida del primer ministro canadiense; algo similar sucedió en cada país donde se realizaron estas convenciones.

• Resultados

El sector de las legumbres de la Argentina, agrupado principalmente a través de CLERA (Cámara de Legumbres de la República Argentina), demostró una vez más que, al menos en este campo, la Argentina juega en primera.

El presidente de la Convención Mundial,
Paul Lambert, dijo en su discurso de cierre que el país había organizado la mejor convención en la historia. Muchos delegados cambiaron sus pasajes de regreso al comprobar la calidez de nuestra gente y las oportunidades que, aun en crisis, nuestro país ofrece.

Estos hechos son, sin duda, los que dejarán la marca final en este hito que fue para las legumbres el más importante en su existencia.
La Argentina que quiere crecer continúa su camino.


(*) Presidente del Comité Organizador de la Convención Mundial de Legumbres 2002

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