23 de enero 2001 - 00:00

Tendencia negativa para trigo en mercado local

Tendencia negativa para trigo en mercado local
Durante la semana pasada los valores del mercado de trigo fueron tomando una tendencia hacia la baja, en coincidencia con la particular tranquilidad manifestada por los compradores, ya sea de exportación como de la industria molinera.

En el primer caso, a pesar de haberse realizado negocios con Brasil, la presión de los exportadores fue decreciendo a medida que fue transcurriendo la semana. De esta forma, se vio cómo los precios fueron bajando. Por ejemplo, en Buenos Aires se llegó a pagar hace una semana, u$s 126 por tonelada, y hoy el mismo trigo disponible cotiza u$s 114 por tonelada.

Algo similar ocurrió en los puertos del sur de la provincia de Buenos Aires, (Necochea y Bahía Blanca) por donde se carga la gran mayoría del trigo con destino de exportación. Aquí también las bajas fueron importantes, yendo de los u$s 122 a los actuales u$s 113 por tonelada.

El volumen exportado en la se-mana pasada fue de 300 mil toneladas a Brasil y de 50 mil toneladas a Egipto.
No existió ningún otro negocio conocido, llamando la atención de los operadores el bajo volumen comercializado para esta época del año. Además, con estas compras, nuevamente Brasil pasó a ser el mayor y más importante comprador de nuestro trigo (con 1.800.000 toneladas), dejando en un segundo lugar y muy cerca a Irán con 1.650.000 toneladas.

Pero al menor volumen de ventas al extranjero debemos sumar la mayor cantidad de toneladas adquiridas por la exportación. La última semana, los exportadores compraron 310.000 toneladas, contra las 265.000 toneladas de la semana anterior.

Y esto ocurrió porque generalmente los vendedores cierran trato cuando los mercados están en baja, y no cuando entran en una escalada de precios. A nivel país, la Argentina lleva ven-dido 5.575.000 toneladas al extranjero, sobre un saldo posible exportable de 10.800.000 toneladas. Muchos opinan que nuestro saldo será de fácil colocación, especialmente con Brasil e Irán como activos y necesitados adquirentes de cereal. Pero muchos se preguntan que pasó con las «buenas» noticias que brindaban los «que saben», de que a partir de ahora el mercado tendría una tendencia positiva y de suba continua.

«Otra vez nos hicieron equivocar. Tanto que iba a subir, que iba a subir, vendí mi trigo 12 dólares más bajo que la semana pasada...», comentaba con amargura un productor de la zona de Tres Arroyos, Buenos Aires, luego de escuchar por enésima vez las recomendaciones de los analistas granarios. Otro factor a tener en cuenta es el bajo volumen de trigo comprado por la industria molinera local.

Volumen

Llevan comprado 535.000 toneladas, contra las 998.000 toneladas compradas a la misma época del período anterior.

Esta diferencia de volumen se debe básicamente a los inconvenientes financieros que varios industriales están sufriendo en la actualidad.

Además, el volumen que es ofrecido a los molineros, por parte de los productores es menor que en otros años, por temor de que los compradores no cumplan con las condiciones pactadas. Lógicamente, en lo que respecta a mercadería a fijar precio en un futuro, la diferencia de volúmenes de compra son mayores. Este año se comercializaron de esta forma 174.000 toneladas, contra las 478.000 toneladas del ciclo anterior. Todo esto marca una tendencia de quietud y de chatura a un mercado que hasta hace unos días, muchos indicaban como comenzando a transitar un camino de buena ventura, en lo que respecta a precios.

Pero lamentablemente, los productores, una vez más sufrieron la incertidumbre de esperar mejores valores para un futuro, encontrándose en el presente con precios inferiores a los pronosticados.

Queda solamente un dato, que quizás nos ayude a ser un poco optimistas. Los exportadores vendieron, como dijimos antes, 5.575.000 toneladas. Compraron en el mercado doméstico 6.050.000 toneladas de trigo, para cubrir estas ventas. Esto significa, que están más comprados que vendidos, es decir, que muchas de las firmas exportadores, prefirieron tener el trigo en sus manos, antes de venderlo.

Y también puede significar, que esperan que los valores del trigo, suban en un futuro. Todos (productores, acopios, cooperativas, corredores, molineros, exportadores y gobierno) esperan que esto ocurra. Porque en definitiva, a nadie conviene que el trigo valga poco.