El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó que no aplazará las elecciones municipales y, posiblemente las generales, que se celebrarán el próximo 3 de mayo pese a la crisis de la fiebre aftosa.
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En la sesión de control al Gobierno en la Cámara de los Comunes, Blair señaló que retrasar los comicios sería como decir al resto del mundo que el Reino Unido está "cerrado a los negocios", un hecho que perjudicaría aún más a la ya mal parada industria del turismo.
"Me preocupan las consecuencias que eso (el aplazamiento) tendría para el negocio turístico", señaló el primer ministro.
"Me pregunto simplemente -prosiguió Blair- para cuándo aplazamos los comicios. *Un mes, dos meses, seis? En 1967, esta enfermedad se extendió durante ocho meses", agregó.
Presionado por el líder de la oposición conservadora, William, Hague, Blair dijo que escucharía, no obstante, a aquellos que piden un retraso de las elecciones municipales.
Para el jefe del Gobierno británico, los más importante es permitir que los electores vayan a las urnas y mandar, así, "un mensaje claro en el sentido de que la gente no debería anular sus reservas" en los establecimientos turísticos.
En relación a esta disyuntiva, un sondeo publicado por el diario "The Guardian" indica que, de 1.001 personas encuestadas, el 52 por ciento cree que Blair debería aplazar los comicios por respeto a la crisis que sufre la nación.
La epizootia de fiebre aftosa, que ha causado un grave daño económico a las industrias agroalimentaria y turística, parece no remitir en un país donde se han detectado ya más de cuatrocientos brotes, según datos del Ministerio británico de Agricultura.