El Grupo de Biotecnología de la Reproducción del INTA Balcarce trabaja, junto con la Universidad Nacional de San Martín, en un proyecto para lograr leche de cabra « humanizada».
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A raíz de sus componentes, la leche de caprinos tiene mayor capacidad de ser aceptada por el ser humano que la de vaca. Una de sus principales ventajas es su mayor digestibilidad debido a características propias de la grasa, la proteína y del coágulo que se forma en el estómago.
Asimismo, carece de algunas proteínas que posee la leche materna. «Buscamos producir cabras que tengan incorporados dos genes ligados a la producción de dos proteínas que genera la mujer, pero no la cabra. Por ello, la llamamos leche «humanizada»», comentó Ricardo Alberio, del INTA Balcarce.
Según algunas estadísticas, 50% de la población mundial consume leche de cabra. Por su parte, la comunidad médica, incluso en la Argentina, afirma que la leche de cabra logra revertir problemas alérgicos en niños entre 40 y 100%. Los infantes que padecen estas afecciones corresponden a 7% de la población mundial.
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