«La cartelización en la compra del trigo, tolerada y hasta sugerida desde despachos oficiales, perjudica al campo sin beneficiar al consumidor», sostuvo la Sociedad Rural Argentina en un duro comunicado. Sobre la base de un informe del Instituto de Estudios Económicos, la entidad sostiene que «se confunde a la opinión pública y se perjudica al productor». El trabajo expone descarnadamente lo que piensan los ruralistas sobre la coyuntura del mercado triguero. Aquí, se reproducen el comunicado y el contenido del informe.
«El productor agropecuario se perjudica en la coyuntura del trigo», coinciden los ruralistas.
Como pasó con la carne, la historia vuelve a repetirse con el trigo: unos pocos terminan haciendo el gran negocio de pagar monedas por un producto que venden a muy buen precio tanto en el mercado interno como fronteras afuera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Con la excusa de posibles medidas que limiten las exportaciones, la industria molinera y los exportadores le pagan al productor hasta 25 dólares menos que el que correspondería hoy en los mercados internacionales, descontando las retenciones. El campo argentino no debe ser, nuevamente, el pato de la boda.
Se oculta y confunde a la opinión pública, desconociendo que aun cuando el precio del trigo alcanzara o superara un valor de $ 550 por tonelada, casi 50% más que el actual pagado, el pan debería mantenerse en los valores actuales de $ 2,50 por kilo.
Se oculta y confunde a la opinión pública, ignorando que el valor del trigo tiene una muy baja incidencia en el precio del pan, de tan sólo 15%.
Se oculta y se confunde a la opinión pública, desconociendo que los pronósticos para la próxima cosecha estiman una producción de 13,5 millones de toneladas que, sumadas al carryover (remanente) de 1,5 millón de toneladas, totalizan 15 millones de toneladas que permiten asegurar un pleno abastecimiento del mercado interno, que demanda unos 5 millones de toneladas anuales.
Mientras en los últimos cuatro años la evolución del precio del pan al mostrador fue en aumento, la cotización del trigo se movió hacia la baja. Los precios de las harinas, insumo fundamental en la fabricación del pan, también han mostrado una evolución declinante en el mismo período.
Lo antedicho está confirmado por los propios números de la Secretaría de Agricultura y el INDEC. Nuevamente, como ocurrió con la carne vacuna, se les paga menos a los productores, sin beneficiar los consumidores. Hay otros factores ajenos al precio del cereal que son los que justificarían una posible alza de precios. No pueden desconocerse los aumentos de impuestos, tasas, alquileres, energía, insumos y salarios.
No pedimos subsidios, no queremos perjudicar al consumidor, no queremos alentar la inflación.
El gobierno no puede desconocer que:
El precio del trigo incide en promedio sólo 15% en el precio del pan, mostrando que hay otros factores ajenos al precio del cereal que son los que justificarían una posible alza de precios.
Que la oferta total de trigo llegaría a los 15.000.000 de toneladas, superior a la cosecha anterior.
Que el saldo exportable supera los 9 millones de toneladas.
Dejá tu comentario