14 de febrero 2001 - 00:00

Ventas de agroalimentos se mantuvieron estables

Ventas de agroalimentos se mantuvieron estables
Las exportaciones agroalimentarias argentinas hacia Medio Oriente y China registraron, en 2000, un incremento de 30 y de 189 por ciento, respectivamente, en comparación con 1999. Según datos del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), «las ventas a los países de Medio Oriente mostraron un incremento de 30 por ciento en relación con 1999, repartidas en 300 millones de pesos en productos primarios y 450 millones de pesos en manufacturas de origen agropecuario (MOA), perfilando un mercado atractivo por su crecimiento».

«China cambió radicalmente la composición de sus compras, aumentando en 189 por ciento las de productos primarios y reduciendo en 23 por ciento las de MOA»
, agrega el IICA.

El informe elaborado por el Departamento de Estudios Agroalimentarios del instituto revela que «las exportaciones agroalimentarias argentinas (en el 2000) fueron muy similares a las del año anterior, alcanzando los 13.312 millones de dólares», 5.410 millones en productos primarios y 7.902 en MOA. Entre los factores que explican esta situación se menciona que «los precios de productos primarios y los de aceite de soja fueron los peores de los últimos años, influidos por el aumento de los subsidios agrícolas en Estados Unidos y la Unión Europea (UE)». En cuanto a precios y volúmenes, el trabajo señala que «en el caso de los productos primarios, los precios fueron negativos, pero se compensaron con incrementos en las cantidades, mientras que para las MOA, los precios se incrementaron levemente pero las cantidades cayeron».

Mercosur

En el Mercosur, «las exportaciones agroalimentarias crecieron apenas en 2 por ciento», aunque se registró «un aumento importante de 10 por ciento en cereales y productos de molinería».

«Los lácteos y las frutas frescas sufrieron caídas de 13 y 24 por ciento, respectivamente», expresa el informe, y aclara que «de todas formas, el Mercosur sigue absorbiendo 20 por ciento de las exportaciones agroalimentarias argentinas», añade.

En la UE, «la devaluación del euro frente al dólar afectó la competitividad de los productos argentinos, y los problemas de aftosa y «vaca loca» afectaron las exportaciones de carnes». «Las exportaciones a la UE cayeron en 10 por ciento debido a la devaluación del euro y a la caída de precios de productos primarios», señala el trabajo.

Respecto de los mercados del Tratado de Libre Comercio delAtlántico Norte ( NAFTA, por sus siglas en inglés), las exportaciones «crecieron 6 por ciento».

«En este caso, la suspensión de importaciones de carne vacuna por Canadá y Estados Unidos durante el último trimestre afectó una tendencia que hasta ese momento registraba un aumento de 10 por ciento», añade el
IICA.
Según el organismo, el precio de los pellets de soja aumentó 22 por ciento, la semilla de soja acusó un aumento de 14 por ciento de su precio y 33 por ciento en volumen, creció en 25 por ciento el volumen de trigo exportado, pero su precio cayó en 14 por ciento; y las ventas de maíz se incrementaron en 38 por ciento, mientras que su precio cayó 8 por ciento. En cuanto a los aceites, las exportaciones de aceite de girasol disminuyeron 17 por ciento en volumen y 26 por ciento en precio, mientras que las de soja cayeron 1 por ciento en volumen y 24 por ciento en su precio.

«Los bajos precios de los aceites reflejan los abundantes stocks mundiales, que se incrementaron aun más por la producción 'involuntaria' de aceite a raíz del aumento de la demanda de harinas oleaginosas», concluye el
IICA.