La final del Mundial de Italia 1990 fue una de las más tensas y discutidas de la historia del fútbol. Argentina llegó con la ilusión de levantar su tercer título ante Alemania en un partido que mantuvo a todos en vilo. Aunque la definición estuvo marcada por un penal polémico, otras decisiones también dejaron huellas en el recuerdo.
A 35 años de la final de Italia 90: la jugada que podría haber cambiado todo para la Selección Argentina
El partido dejó una huella imborrable en el fútbol, aunque fue por las polémicas arbitrales que perjudicaron a la Albiceleste.
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El fútbol argentino y un partido difícil de olvidar por las constantes polémicas.
En los meses y años posteriores, los análisis se centraron en momentos puntuales que pudieron haber cambiado el rumbo del encuentro. Entre ellos, una jugada que pasó desapercibida para muchos, pero que para el combinado Albiceleste pudo haber sido clave y hoy se discute como una injusticia.
La polémica olvidada que podría haber cambiado la historia: la falta que recibió Gabriel Calderón
Durante la segunda mitad del partido, Gabriel Calderón fue derribado dentro del área en una acción que claramente merecía ser sancionada como penal. Sin embargo, el árbitro Edgardo Codesal decidió no cobrar la infracción, generando el inmediato reclamo de los jugadores argentinos y la indignación de quienes seguían el partido.
Esta jugada quedó opacada por la pena máxima que se cobró minutos después en favor de los europeos, pero para muchos especialistas del fútbol y protagonistas del choque fue un momento crucial. La falta no sancionada privó a Argentina de una chance clara para tomar ventaja en la final.
Años después: Codesal admitió el error que le negó a Argentina la chance de consagrarse campeón
Décadas más tarde, Edgardo Codesal reconoció públicamente que debió haber sancionado esa falta. En una entrevista aseguró: “Fue un error no cobrar ese penal, la presión del partido influyó en mis decisiones”. También dijo que esa jugada fue una de las que más lamentó en su carrera arbitral.
Su confesión reavivó el debate sobre aquella final y dejó la sensación de que la historia pudo ser distinta. La Selección argentina sigue recordando ese partido como uno de los más injustos en la historia de los Mundiales.
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