Las sedes de los clubes Vélez y All Boys fueron allanadas este miércoles buscando información acerca de los socios de ambas instituciones luego de los incidentes que se produjeron en el estadio de Liniers el pasado sábado entre los hinchas del equipo de Floresta y la Policía.
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El procedimiento fue llevado a cabo por el fiscal porteño Martín Lapadu, se concretó desde las 14 en ambos lugares y en la institución velezana los efectivos se llevaron los videos de las cámaras que tiene el club donde se aloja la parcialidad visitante.
En tanto, en All Boys secuestraron una de las computadoras madres del club, por decisión de un Fiscal contravencional de la ciudad de Buenos Aires, pese al intento del presidente Roberto Bugallo por conservarlas.
La decisión fue tomada, en virtud de un mandato de la jueza Natalia Molina, a través de Lapadú, para controlar los padrones de socios.
Agentes policiales se llevaron, pasadas las 22, distintas CPU de las computadoras madres, situadas en la sede de la calle Mercedes al 1900, en el barrio de Floresta.
Bugallo accedió, finalmente, a que se retire material que permitiría identificar a los agresores de un efectivo policial, en uno de los incidentes que obligaron a suspender el partido que se completó esta tarde en Liniers.
"El compromiso es que se llevan las computadoras hasta mañana (jueves) y las devuelven antes del mediodía", respondió Bugallo, ante la requisitoria de la prensa, cuando el personal policial ya se había llevado esos elementos.
"Se llevaron el servidor de la computadora, que es como si fuese el corazón de la institución", ejemplificó la máxima autoridad de la entidad.
"Si se llevan las computadoras no podemos cobrar las cuotas sociales para el partido del domingo", dijo el presidente Bugallo.
"No voy a dejar que sean atropellados los derechos del club", se quejó el directivo, que también aclaró que "los fiscales se excedieron en el mandato de la demanda judicial".
"No voy a dejar que se lleven cosas que son de mi club si no existe una orden de allanamiento precisa", había dicho con anterioridad Bugallo que, bien pudo haber sido demorado, por "obstrucción a la Justicia", tal como se informó.
Por su lado, el abogado Rodolfo Parisi, quien se definió ante Télam como "colaborador legal del club", destacó que "en la orden de allanamiento no se habla de llevarse las computadoras".
"El textual de la orden habla de papel o soporte técnico, mediante copia informatizada, de lo estrictamente solicitado que es el registro de padrón de socios para identificaciones", advirtió el asesor legal de la entidad de Floresta.
"Así lo especifica el artículo 108 del Código Procesal Penal", agregó Parisi.
El allanamiento de la entidad, en búsqueda de documentación pertinente, demandó más de seis horas.
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