Un arriesgado y polémico sobrepaso al brasileño Felipe Massa (Ferrari), bajo una fuerte lluvia y a cinco giros del final, permitió al español Fernando Alonso (McLaren) ganar el Gran Premio de Europa y achicar a dos puntos su distancia de Lewis Hamilton, que ayer fue noveno. El episodio provocó un duro encontronazo entre ambos pilotos antes de subir al podio, en el que volaron insultos y recíprocas acusaciones, con un Alonso que luego pidió públicamente a Massa disculpas por su «exceso de estrés».
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El momento clave fue la parada simultánea de Alonso y Massa en el giro 52 para cambiar neumáticos en la lluvia. El español demoró 7,1 segundos y el brasileño 6,5s, pero Alonso hizo además un cambio aerodinámico que le dio a su McLaren más adherencia y velocidad sobre el piso mojado. Eso le permitió atacar y pasar a Massa, en maniobras que provocaron un riesgoso y leve toque entre las máquinas a unos 260 km por hora, tras lo cual el español montó un show acusando a Massa.
«No le perdono a Alonso que encima haya venido a acusarme», afirmó Massa, quien calificó de «amargo» su segundo puesto, en un episodio que antecede a la decisión que adoptará este jueves el Consejo de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) por el caso de espionaje contra Ferrari que podría derivar en duras sanciones para McLaren.