¡Cuánto cuesta repetir una actuación convincente que afirme la tendencia y no sea una simple gota de agua en medio de un desierto!
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Cuando hay que ganar para no dejar escapar a los de arriba, y ser uno de ellos, se empata tibiamente con un aburrido equipo de Arsenal que hasta Bilardo parece Menotti al lado de Alfaro.
En el monumental una multitud, que en tiempos de Fútbol para todos y amplias posibilidades de violencia, sólo River puede ofrecer.
Al minuto Campestrini le sacó un remate a quemarropa al Chino Luna, en la más clara de River en toda la noche.
-¿Viste lo que sacó ese muchacho? La atajada de su vida. Lo lógica hubiera sido que entrara y arrancábamos arriba desde el vestuario.
Sobre los 13 minutos Abecasis se comió un bailongo en la derecha y el centro al medio del área encontró a Benedetto entre dos jugadores de River y convirtió para Arsenal.
-Se le fue al negro Balanza, me parece que le ganó la espalda. Pero igual fue un centro perfecto eh. ¿Benedetto lo hizo? Lo único que falta es que nos haga uno Titi Fernández!
Lanzini retrocedía a buscar detrás de mitad de cancha, lateralizaba en demasía o tocaba innecesariamente para atrás.
-¡Lanzini, encará carajo! ¡Dejá de tocar al pedo para atrás que estos se rearman enseguida!
A los 18 Rojás cruzó un pelotazo de 50 metros y el mellizo fue a buscarla, como siempre, como todas. Acomodó el cuerpo, y cuando parecía que la colgaba en Colonia de Sacramento, la tocó suave por arriba del arquero.
-Goooooollllllllll, goooooooooooollllllllllll. ¡Grande pibe, al fin te sacás el balde y tenés la frialdad de los goleadores!
A los 27 un remate de Funes Mori fue rechazado por Camprestini pero el Chino Luna no alcanzó a definir en el rebote.
-¡Chinoooo por favor pegále de una vez por todas! Tardaste más en acomodarte que una vaca en un cine.
Otra remate del mellizo fue rechazado por Campestrini.
A los 36 minutos una jugada intrascendente se transformó en la más importante de la noche. Porque se desgarró Ponzio y River perdió claridad, desborde y llegada por la derecha. Y de ahí en más, ese River que ilusionaba se perdió nuevamente en la intrascendencia, la falta de ideas y en la apatía generalizada.
Ingresó motoneta Sánchez, quizá uno de los jugadores que más ha bajado el nivel últimamente. Entonces volvió el atolondramiento por ese lateral, sumado a un Abecasis desconocido y descolorido.
El segundo tiempo fue un bostezo. Arsenal puso el partido en un frezeer y se limitó a aguantar a un River que no llegaba ni a los ponchazos.
-Estos de Arsenal se caen más que los jugadores de Rugby. Dejá jugar Rapallini, ¿No ves que no tiene nada, se tira para demorar? ¡Encima te devuelven la pelota 50 metros atrás de dónde la tenías! ¡¡¡Alfaro, andá a hacer tiempo a una sala de espera LPQTP!!!!
Ingresaron Iturbe y Mora por Lanzini y Luna pero poco pudieron hacer. El pibe porque la recibió muy poco y Mora porque parece desganado, muy lejos del jugador que pintaba para ídolo en sus comienzos con la Banda.
A los 37 minuto, el mellizo Funes Mori, a mi criterio el mejor jugador de la cancha, lo tuvo nuevamente quedando mano a mano con el arquero. Campestrini una vez más se lució y ahogó el grito millonario.
Se perdió una buena oportunidad de despegarse junto a Lanús y Newell´s del resto y no perderles pisada en la lucha por el campeonato.
-No anduvimos bien. En el segundo tiempo no jugamos a nada. Para peor perdimos a Ponzio, Vangioni y Funes Mori -los dos últimos por acumulación de amarillas-
Ahora vienen Godoy Cruz, Quilmes y Boca.
Hablando de Boca, ¿no saben como terminó el partido? ¡Yo sólo vi el primer set! Je je. Y bue, algo hay que disfrutar después de este "asalto a la ilusión".
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