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29 de noviembre 2010 - 08:52

Barcelona fue imparable y apabulló a Real Madrid

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Parte 1
Barcelona alcanzó la cima de la Liga tras golear 5-0 a un apagado Real Madrid con un muy buen partido de Lionel Messi, en un Camp Nou repleto. El equpo catalán suma 34 puntos 2 mas que su escolta y rival de esta tarde.

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Barcelona salió desde el principio mucho más metido en el partido que su rival y se hizo pronto con el control de la pelota ante la pasividad de la visita que sólo atinaba a mirar pasar a los jugadores locales hacía su área. Entonces, optaron por esperar atrás para intentar salir al contraataque, aunque estos fueron muy contados.

No sirvió de mucho porque ya a los siete minutos, Messi dispuso de una milimétrica jugada que resolvió con mucha rapidez para estrellar su disparo cruzado en el palo derecho de Iker Casillas que se estiró inútilmente para tratar de tocar la pelota.

A los nueve ya nada se pudo hacer. Un extraordinario pase en profundidad de Andrés Iniesta fue apenas desviado por el defensor Marcelo pero la pelota le quedó a Xavi Hernández que no se asustó ante la salida de Casillas y definió tocando la pelota suave sobre el cuerpo del arquero campeón del mundo.

Real Madrid no supo reaccionar y poco después, llegó el segundo gol. Cambio de frente de Xavi para David Villa que desbordó a Sergio Ramos y mandó un centro rasante que superó a Casillas y llegó a los pies de Pedro Rodríguez, que empujó la pelota dentro del área chica y con el arco a su merced.

Barcelona empezó entonces a hacer lo que más le gusta y mejor le sale: rotar la pelota de un lado a otro. Ángel Di María no encontraba su espacio, Mesut Özil no se hacía dueño de la pelota y los pases largos a Cristiano Ronaldo eran la única opción en el visitante.

Entre toque y toque de los catalanes, los ánimos empezaron a caldearse y llegó el primer gran entrevero de la noche española. JosepGuardiola recibió una pelota que se había ido por el lateral y tardó en alcanzársela al delantero portugués quien lo empujó y recibió el mismo trato de todos los futbolistas locales que salieron a defender a su entrenador.

Inmediatamente después de esa jugada, un largo pase al área obligó al arquero Víctor Valdés a derribar a Ronaldo sin que el árbitro, muy permisivo, cobrara el penal. Esa fue la única y última jugada de Real Madrid en el partido.

El primer tiempo se fue y, a pesar de la notoria diferencia en el juego, el marcador seguía abierto. Pero todavía faltaba el repertorio habitual de Messi. Y ese apareció en el complemento.

La visita obligadamente debió soltarlo un poco más al rosarino que se hizo mejor acompañante de Iniesta y Xavi, los cerebros del equipo. Y así, asistió magistralmente a David Villa para que marcara el tercero y repitió casi el mismo pase para que el ex Valencia convirtiera el cuarto.

Era un festival de Barcelona que a puro toque apabulla a Real Madrid que quedaba muy lejos de la pelota en cada jugada y estaba dos tiempos más atrasado que su rival. Sobre el final, Messi comenzó a ser golpeado con más vehemencia pero nada lo achicó y siguió atacando y asistiendo cuanto podía.

Con el tiempo ya cumplido, Jeffren Suarez selló el marcador tras un centro de Bojan Krkic y cerró el partido con una goleada tan histórica como inolvidable.

Solo quedó tiempo para la expulsión de Sergio Ramos por un tremendo patadón, producto de la impotencia, de atrás y sin pelota a Lionel Messi, que dejó la cancha rengueando.

Barcelona se dio un gran gusto ante Real Madrid. No solo por la goleada, sino que además por la enorme superioridad en el juego (si terminaba 8-0 nadie diría que es injusto) y, desde ya, por trepar a lo más alto de una Liga que promete ser una lucha apasionante entre estos dos grandes equipos.

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