Sin títulos, con dos entrenadores despedidos, escándalos internos y el deseo de Lionel Messi de abandonar el club. La película de una de las peores temporadas del Barcelona en sus 121 años de historia, cuyo último partido fue la goleada 8-2 ante el Bayern Munich en Champions League arrancó con la idea de ser histórica y terminó en una catástrofe.
¿Era un presagio? En agosto de 2019, el Barça da comienzo a la temporada sin Messi, su capitán. "Leo" se lesiona la pantorrilla derecha en su regreso a los entrenamientos, perdiéndose la pretemporada y el inicio de la Liga. Además el francés Antoine Griezmann, fichado del Atlético de Madrid por 120 millones de euros, parece no entenderse con la "Pulga".
Pese al sexto Balón de Oro conquistado por Messi el 2 de diciembre, el juego azulgrana se desmorona. El Clásico por Liga de España contra el Real Madrid, desplazado de octubre al 18 de diciembre, no hace más que demostrarlo: ante un Camp Nou lleno, el Barcelona apenas consigue un 0-0 contra su gran rival.
La derrota por 3-2 contra el Atlético de Madrid en semifinales de una Supercopa de España que estrenaba formato en Arabia Saudita genera una primera gran crisis en el equipo: el entrenador Ernesto Valverde, en el cargo desde mayo de 2017, es acusado de liquidar el ADN del juego blaugrana. Los dirigentes visitan a Xavi, entrenador del Al Sadd qatarí, para ofrecerle el puesto de Valverde, todavía en el cargo en esas fechas, pero el exmediocampista lo rechaza.
Además el 12 de enero el club informa que Luis Suárez ha sido operado de la rodilla derecha y que estará ausente cuatro meses. Un día después, Barcelona echa a Valverde y lo reemplaza por Quique Setién.
El 4 de febrero, el delantero francés Ousmane Dembélé, que acababa de recuperarse de una lesión, se rompe otra vez el muslo derecho. Ese mismo día, Messi pide a su director deportivo, Eric Abidal, "asumir sus decisiones" y "dar nombres", luego de que en una entrevista el galo cargara la responsabilidad de la destitución de Valverde al vestuario blaugrana.
Dos días más tarde, el Athletic de Bilbao elimina al Barcelona en cuartos de final de la Copa del Rey (1-0) en el Camp Nou.
El 17 de febrero, Barcelona niega estar detrás de una campaña de calumnias contra las figuras del club en las redes sociales con el objetivo de mejorar la imagen del presidente, Josep Maria Bartomeu. La radio Cadena Ser mostró en una investigación que la institución destinó un millón de euros en seis facturas distintas a la empresa I3 Ventures. La directiva, ya amenazada a un año de las elecciones para la presidencia del club, está aún más conmocionada.
Luego de una dolorosa derrota 2-0 contra el Real Madrid el 1 de marzo en el Clásico de vuelta, la Liga se suspende el 12 de marzo por la pandemia de coronavirus. Pero los escándalos no paran. A los 33 años, Messi sigue sin firmar la renovación de su contrato, que termina en 2021.
A finales de mes, el club, con dificultades financieras, anuncia que tendrá que recurrir al desempleo parcial para sus empleados y los jugadores rechazan bajarse sus sueldos. Sin embargo, el vestuario publica un comunicado el 30 de marzo para anunciar que se compromete a bajarse su salario en un 70% y a ayudar al club a pagar la totalidad de los sueldos de los empleados. En abril, seis miembros de la junta directiva dimiten, en desacuerdo con el modelo de gestión de Bartomeu.
De vuelta a la competencia tras el confinamiento, el Barcelona sufre. El 30 de junio Setién deja a Griezmann en el banco durante el 2-2 contra su exequipo, el Atlético de Madrid. Este empate, junto a su derrota 2-1 contra Osasuna el 17 de julio, entierra las esperanzas del elenco catalán de ganar el título y cede su corona al Real Madrid.
La terrible temporada culé concluye con una humillación histórica: el 14 de agosto en el Estadio Da Luz de Lisboa, el Barcelona sufre su derrota más dura en competencias europeas, un 8-2 contra el Bayern Munich en cuartos de la Champions.
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ESPN
Un triste cierre a una pesadilla que ha durado un año. El Barcelona destituye a Setién el 17 de agosto, a Abidal al día siguiente, y Ronald Koeman llega para iniciar la reconstrucción.
El anuncio tiene el efecto de una bomba. El 25 de agosto Lionel Messi, a través de sus abogados, hace saber al club que desea rescindir su contrato "unilateralmente".
La "Pulga" se acogería a una cláusula incluida en su contrato por la que podía pedir irse libremente del Barcelona a final de temporada pero ésta "caducó el pasado 10 de junio". Por lo tanto, "el club considera el contrato plenamente vigente hasta el 30 de junio del 2021", explicó la entidad.
Sus abogados se acogerían a que la pandemia del coronavirus alteró el calendario de la temporada, que terminó con dos meses de retraso respecto a lo previsto.
Formado en La Masía, a la que llegó con 13 años, Messi es la mayor leyenda del club azulgrana, con el que ha ganado diez ligas y cuatro Champions. Su salida supondría un terremoto de consecuencias incalculables.
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