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La obligación por parte de los futbolistas habitualmente convocados del medio local de afrontar el tramo final del torneo Clausura y los octavos de final de la Copa Libertadores de América incidió para que Bielsa haya decidido citar sólo a los que compiten en clubes europeos.
Bielsa parece haber dejado para mejor oportunidad la chance de que actúen juntos Andrés D'Alessandro y Juan Román Riquelme como generadores de juego, puesto que estaría finalmente el volante del Wolfsburgo alemán como único enlace, postergando al mediocampista del Villarreal al banco de suplentes.
Del 3-3-2-2 con el que el técnico comenzó a disputar las eliminatorias para Alemania 2006 -buscando mayor elaboración de juegodejasu lugar al controvertido 3-3-1-3.
El seleccionado contará con futbolistas de indiscutibles cualidades técnicas, como es el caso de Santiago Solari, quien sería el extremo izquierdo y de Esteban Cambiasso, el único volante central disponible luego de la baja por lesión de Matías Almeyda. Si bien la secuencia de pases parece estar asegurada con estos apellidos, la recuperación del balón en el medio campo quedará condicionada porque Cambiasso (fue titular en Real Madrid en el 1-2 con Barcelona, por la liga española) no posee las características de quite del volante del Inter. De este modo, surge la importancia de la versatilidad de Cristian González por el costado izquierdo para compensar la falta de marca del mediocampista central.
Argentina llega a este partido sólo con dos días de entrenamiento con el grupo de jugadores completo, lo que debe considerarse como un atenuante válido frente a la alta exigencia del público hacia la selección de Bielsa para que «juegue bien y gane», que comenzó a partir de la eliminación de Japón-Corea 2002.
Marruecos, vigente subcampeón africano, es dirigido técnicamente por Ezzaki Badou, ex arquero del seleccionado que llegó a los octavos de final en México 1986.
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