En el programa «De una con Niembro» que se emite por «La Red», un periodista deslizó que Bielsa (in mente) tiene decididos los nombres de 21 de los 23 jugadores que integrarán la lista de la Selección nacional que viajará el año próximo a disputar la final de la Copa del Mundo 2002 en Japón-Corea.
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En verdad, un hecho que a esta altura surge como demasiado arriesgado, si se tiene en cuenta que falta más de un año para ese acontecimiento y que la Argentina aún no superó la etapa eliminatoria, aunque se descuenta que lo hará dentro de poco.
Sin embargo, haciendo el mismo análisis que el colega, se puede llegar rápidamente a la misma conclusión por varias razones:
1) la actuación y responsabilidad de los convocados hasta el momento;
2) que Bielsa es proclive a echar mano a jugadores nuevos por necesidad extrema, como lo muestra su etapa al frente de la Selección;
3) que entre sus pocas palabras dijo varias veces que prefería conformar un plantel con la mayoría de jugadores que juegan en Europa. Pasada la primera etapa y sin dudas, hay «puestos inamovibles». Algunos, por un rendimiento parejo y otros, por la necesidad de darle siempre al jugador más de una posibilidad para que se muestre. Se verá entonces que es difícil (si es que no ocurre algo extrafutbolístico) que la lista no se integre con los siguientes nombres: Arqueros: Burgos, Caballero y Bonano (lo prefiere porque tiene más experiencia que el juvenil Costanzo, que jugaría la Copa América). Defensores: Vivas, Ayala, Samuel, Pochettino. Medios: Simeone, Almeyda, Hussain, Kili González y Gustavo López. Doble función: Zanetti y Sorín (medio y defensa); Verón, Gallardo y Aimar (medio y ataque). Delanteros: Ortega, Batistuta, Crespo y Claudio López. Si no hay lesiones de por medio (y obviamente una vez ganadas las eliminatorias), estos jugadores pueden ir poniendo al día sus pasaportes e ir haciendo sus maletas. Sin embargo, aún faltan dos nombres en esta lista. Hay dos firmes candidatos: Riquelme y Saviola. En un escalón menor le seguirían Esnaider, Palermo, Cruz (esta vez no convocado), Guillermo Barros Schelotto y Delgado. Muchos apellidos para apenas dos cupos vacantes. Cualquiera puede preguntarse: ¿cuántos países pueden darse este lujo? Muy pocos, por cierto... por no decir apenas uno o dos.
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