Boca Juniors venció a Argentinos Juniors por 2 a 1 sufriendo al final con la levantada de su rival, y volvió a la punta del torneo Apertura junto a River Plate y Estudiantes, con el handicap de tener pendientes los puntos por los partidos con Racing y Gimnasia.
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La victoria boquense tuvo caracter de utilitaria, porque le sirvió para sumar y aprovechar el empate de River en Avellaneda ante Independiente, mientras espera por el descansado Racing (ayer no jugó con Banfield por falta de luz), como visitante, el próximo miércoles.
La otra luz de peligro que se le enciende a este equipo de Ricardo La Volpe es Estudiantes, que viene desarrollando buenas actuaciones y también está en la cima, pero con un fixture bastante complicado en las seis fechas que restan de campeonato.
Y por si todo esto fuera poco, el miércoles 8 de noviembre Boca se encontrará en La Plata con un Gimnasia y Esgrima muy golpeado y distinto a aquel que le está ganando los primeros 45 minutos por 1 a 0.
De esta manera, el campeonato pasó a estar nuevamente a pedir de boca para los 'xeneizes', mientras La Volpe va armando el equipo para el año próximo, cuando desde febrero empiece a jugar simultáneamente el torneo Apertura y la meta más requerida: La Copa Libertadores.
No jugó bien Boca hoy, como no lo viene haciendo desde que llegó La Volpe, pero también es cierto que manejó las acciones en el primer tiempo y dispuso de varias ocasiones para convertir, aunque Rodrigo Palacio no estuvo en su noche y su falta de precisión terminó perjudicando al equipo.
Argentinos manejó la pelota sobre el final de la etapa, pero cuando mejor estaba jugando el local llegó a la apertura con un cabezazo de Juan Krupoviesa.
En la segunda etapa las características del juego no variaron, ni aún cuando fueron expulsados Christian Ledesma en la visita y Krupoviesa en Boca, sobre el cuarto de hora.
Este es el cuarto partido consecutivo que Boca termina un partido con diez hombres.
Dos veces Krupoviesa, Matías Silvestre y Guillermo Barros Schelotto fueron los acreedores a las tarjetas rojas mencionadas.
La escasa diferencia en el marcador hacía que el público, entre los que se contaba al jefe de la barra brava, Rafael Di Zeo, no se animara a soltar toda su alegría por la victoria parcial.
La tranquilidad llegó recién a los 27 minutos, cuando un desborde por derecha de Palacio terminó en un centro rasante que Mauro Boselli empujó a la red de arrastrada, con la canillera de la pierna derecha.
La victoria ahora sí parecía asegurada, pero el hueco defensivo que dejó Krupoviesa con su expulsión no estuvo bien cubierto y por allí ingresó Sebastián Carrera a los 40 minutos para establecer el descuento.
A partir de entonces volvió a cortarse la resporación de los hinchas auriazules, que sufrieron con algunos centros peligrosos que desnudaban su inestabilidad defensiva en el juego áereo.
Hasta que el final disparó la celebración, porque en este torneo tan irregular y desprolijo, ser puntero y tener seis puntos más a los que acceder que el resto, pueden resultar elementos decisivos para la obtención del título.
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