Tras varios meses de quejas, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), confirmó en Ruanda, mientras anunciaba la fecha de África para la Fórmula 1 en 2030, que ese año también volverán los motores V8 a la máxima categoría del automovilismo.
Lo curioso de esto es que en la temporada 2026 debutó el nuevo reglamento de los autos, que las 11 escuderías de la parrilla tenían que respetar a rajatabla. A diferencia de años anteriores, se destaca que cada coche tiene que tener un 50% de combustión interna, mientras que en el porcentaje restante tenía que predominar la batería, lo que hacía que en circuitos veloces, como en Silverstone, se note un rendimiento pobre en los sectores de más de 300 KM/H.
La vista previa de los monoplazas para la temporada 2026.
Ante esto, Sulayem dijo: “Como piloto, lo primero que necesitamos son coches ligeros, así que van a ser aproximadamente 80 kilogramos más livianos, y quizás no debería estar diciendo esto ahora a la prensa. El segundo aspecto es mantener el negocio. Así que, va a ser al menos un 50% menos en investigación y desarrollo en el motor. Y, en tercer lugar, se trata de los aficionados; se trata del sonido, no del ruido”, aseguró.
La última vez que el motor V8 estuvo presente en la F1 fue en el período de 2006 a 2013, teniendo a Red Bull como el gran aprovechador del reglamento, con cuatro títulos de Sebastián Vettel en los últimos años del acuerdo.
Sebastián Vettel, de rodillas, halagando a su Red Bull.
En relación a lo que dijo el presidente, el director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, comentó cómo conviven en la mesa chica con las reglas actuales: “Esperábamos muchas de las críticas que surgieron. Habíamos anticipado muchos de los problemas que se critican hoy. Intentamos hacer cambios, pero no pudimos debido al sistema de gobernanza que se había aprobado”, se lamentó.
Y agregó: “Cuando llegaron las simulaciones en 2022, nos dimos cuenta de que existían estos problemas. Pero para entonces, el desarrollo estaba demasiado avanzado y algunos fabricantes ya habían invertido demasiados recursos como para poder cambiar radicalmente las reglas”, concluyó el griego.
Max Verstappen, el crítico principal de las reglas actuales
Si bien la nueva disposición de que el motor sea un 50% eléctrico desilusionó a mucha gente, otra gran parte estaba ansiosa gracias a que con el peso que habían perdido los autos, respecto a las reglas anteriores, tal vez irían más rápido. Finalmente, en las primeras pruebas de la temporada las dudas se despejaron y dejaron al descubierto las debilidades de las mismas.
Max Verstappen, el principal detractor de las nuevas reglas.
Instagram Max Verstappen
Ante esto, Max Verstappen, el cuatro veces campeón del mundo, dijo: “A quien le guste esto, no entiende de qué va el automovilismo… No tiene ninguna gracia. Es como jugar al Mario Kart. Esto no es automovilismo", cerró con cierta ironía.
De todos modos, el neerlandés estuvo en el podio en las últimas cinco carreras y ganó dos de ellas, por lo que de a poco se pudo acostumbrar a la actualización de los autos. Respecto al campeonato de pilotos, se encuentra en el cuarto lugar, a 119 puntos del líder Kimi Anonelli, quien tiene 340 a seis fechas del cierre de la temporada.