Cappa debutó con un triunfo ante Godoy Cruz
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River goleó 3 a 0 a Belgrano en el Monumental y sumó su cuarto triunfo consecutivo
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Navone se consagró campeón en Bucarest y consiguió el primer título ATP de su carrera
Paulo Ferrari festeja el segundo gol de River.
Canales tuvo una correcta actuación y aportó mucha movilidad pero sus intenciones ofensivas chocaron siempre con el muro que construyó Ibáñez en su arco. Primero, le tapó un mano a mano que después Ortega no alcanzó a empujar; después le desvió un cabezazo al chileno tras un centro de Ferrari.
Y luego de tapar un tiro de Cristian Villagra, el arquero del "Tomba" volvió a ahogar el grito de Canales que quedó en posición de gol pero su remate fue muy débil.
River sufrió la falta de gol y Godoy Cruz, con mucha paciencia e inteligencia, aprovechó su primer avance serio y logró abrir el marcador tras un buen contragolpe con varios pases. A los 32, Higuaín abrió para César Sánchez que metió un centro bajo al corazón del área para que el delantero remate fuerte y seguro para doblegar a Vega.
El gol entusiasmó a los mendocinos y caló hondo en el ánimo de River y la visita, por falta de precisión, no se fue al descanso con un resultado mayor. En el complemento, parecía que la pesadilla de River se profundizaba porque a los cinco minutos se lo perdió César Carranza que presionó bien en la salida pero su remate cruzado salió apenas desviado.
A los 12 reventó el estadio cuando ingresó Buonanotte y cuatro minutos, después avisó con un zurdazo colocado que se fue muy cerca del ángulo superior derecho y desató una lluvia de aplausos.
El regreso del atacante fue un golpe de efecto y motivó al equipo, y a partir de allí, River inclinó la cancha decidido a buscar, por lo menos, un honrado empate. Pero en dos minutos, más que el empate, se encontró con dos goles con una serie de toques que desataron el delirio y la ilusión de la gente "millonaria".
A los 23, Buonanotte hilvanó una buena pared con el juvenil Roberto Pereyra que escaló por la izquierda y ante la salida de Ibáñez, tocó hacia el centro para Ortega con el arco libre, empujara la pelota al fondo del arco.
El tanto de Ortega remarcó el apoyó del público y cortó también una racha de más de 500 minutos sin marcar goles para el elenco de Núñez. Dos minutos después del gol del "Burrito", Ferrari regresaba tras un ataque y aprovechó un mal pase defensivo de los mendocinos, el lateral eludió a Ibáñez y remató al gol para el delirio del Monumental.
El final del encuentro fue emotivo, con River tratando de aguantar el resultado tocando y tocando, y con Godoy Cruz decididamente jugado en ofensiva. Solo quedó tiempo para una excelente "vaselina" de Ortega que se fue apenas afuera ante la mirada resignada de Ibáñez.
El pitazo final desató una euforia que hace rato no se sentía en el Monumental y encendió -porqué no- la ilusión de un nuevo River, de la mano del tiqui-tiqui.



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