Edgardo Bauza era consciente de que sólo servían los tres puntos. Los consiguió, apenas por 1 a 0, aunque la diferencia debió ser más abultada. También sabía que enfrentaba al equipo más fuerte del grupo y no era cuestión de descuidarse. Sin embargo, lo que más le preocupaba al técnico no eran los perga-minos de Junior, sino la propia realidad de Rosario Central. La que indicaba que ante los colombianos no podían jugar Pizzi (suspendido) ni Maceratesi (desgarrado). Dos jugadores clave (junto a Ezequiel González) en el esquema ofensivo de los rosarinos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sin embargo, a la hora de suplir las ausencias prevaleció la inteligencia de Rosario Central. Primero para ganar la pelota en la zona media (a través de Cuberas o Erroz), luego cuando tuvo que generar espacios a espaldas de los defensores adversarios (Moreno y Arriola resultaron pilares fundamentales) y -por último-a la hora de buscar el arco rival, generalmente a través de remates de media distancia (principalmente por la vía de González) y otras capitalizando la velocidad de Arias.
Si no se nombró a Junior fue simplemente porque pasó inadvertido. Tal vez conociendo esa historia que dice que es difícil ganar en el Gigante de Arroyito. Más, que señala que los rosarinos nunca perdieron en su estadio ante un equipo extranjero en partidos internacionales. Esta vez no fue la excepción. Ganó Rosario Central y quedó primero en el Grupo 1. Rosario Central: Tombolini; Marra, Loeschbor, Lequi; I. Moreno, Erroz, P. Sánchez, Cuberas, Arriola; E. González; F. Arias. DT: E. Bauza. Junior: Chiquillo; Palacio, Merlano, Asprilla, W. Pérez; Fantini, Ramírez, Restrepo, Marquinho; L. Zuleta y Ballestero. DT: N. Peluffo. Goles: PT 22m Cuberas (RC), de penal.
Cambios: ST Alcazar por Zuleta (J), 25m Pierucci por Arias (RC), Rojano por Fantini (J), 36 Quinteros por Arriola (RC), 45m Díaz por Moreno (RC).
Dejá tu comentario